

Se informa que don Pedro de Verí acudió al tribunal de la Inquisición por haber sido tratado como delincuente y que no puede asistir ante el virrey de Valencia por hallarse preso.
Legajo 4: Carta de No consta![]() |
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Juan Benito Pallarés
Pedro de Verí, Pedro Verí
Pedro de Santacilia y Pax, Pedro de Santacília i Pax, Pedro Santacília i Pax, Pedro Santacilia y Pax, Pedro de Santacilia, Pedro Santacilia, Pedro Santacília, Don Pedro, don Pedro
rey nuestro señor
He recibido la de vuestra merced por mano del señor regente con mucha estimación de la merced que vuestra señoría me hace en ella, aunque siento mucho que don Pedro de Verí, mi yerno, no haya acertado el medio que tomó en dar cuenta al inquisidor de la carta que de su majestad le mandó entregar el Sr. virrey por medio de Juan Benito Pallarés, escribano mayor de la curia criminal y Cristobal Yaco, alguacil real, los cuales, de orden del dicho virrey hicieron mandatos que en pena de dos mil ducados se embarcase dentro de ocho días, los cuales parece a vuestra señoría se podrán excusar porque los justifica la renitencia de don Pedro, la cual puedo certificar a vuestra señoría que no lo es ni lo será en cuanto fuere del servicio de su majestad, y que solo el tratarlo como delincuente procediendo contra de él con mandatos penales y por ministros de la curia criminal fue la causa principal de haber acudido al tribunal de la Inquisición, al cual ha sido servido su majestad hacerle súbdito y el acudir a su Real Servicio por un tribunal o otro no le pareció que era faltar a sus obligaciones cuanto menos a dar ocasión a que con pregones públicos le declarasen por inobediente y rebelde, y con otros no menos afrentosos le privasen de los privilegios, honras y mercedes que gozaba por privilegios reales, tratándole como persona vil. Ha ocasionado este menosprecio mucho desconsuelo a su persona y a todos sus deudos y a mí como más interesado mucho mayor, el cual hemos podido pasar con confianza que su majestad mandaría hacer la demostración que se debe con ministros que por propios sentimientos no [2§] reparan en deshonrar a sus vasallos, pero seguro puede colegir de lo que vuestra señoría me escribe. Podré yo aguardar que se haga otro tanto con mi persona, que no le faltará al virrey regente y señor Armella buena voluntad para ello, pues sin que yo se lo tenga merecido ni dado ocasión para ello que no faltará otra carta para mí, que es lo que vuestra señoría me insinúa diciéndome que, de dilatarlo señor don Pedro, ha de ser después con otros participantes.
Nunca pude presumir que un padre no pueda asistir a su hijo y más para que de ello resulte el servicio de su majestad la pública quietud y propia. Lo que yo he obrado en esta materia solo ha sido lo que pasa con el regente de que he dado cuenta al vicecanciller y a vuestra señoría, asegurándole de que por parte de don Pedro no se faltaría lo que es servicio de su majestad y pública quietud, que es el fin para que suele el rey nuestro señor mandar despachar semejantes cartas, y que de esto se daría cumplida satisfacción al virrey y a toda la Real Audiencia, y Dios me es testigo que al inquisidor yo no le hablé palabra para que obrase cosa en esa materia. Él habrá procedido conforme a su inteligencia o órdenes de su superior, pero no he dejado de asistir a don Pedro procurándole consolar a mi hijo también, que necesitan de ello y no entiendo en esto haber faltado al servicio de su majestad ni ofendido a Dios nuestro señor.
Si su divina majestad permite que por ello padezca nota mi opinión y se me obliga a salir de mi casa a edad de setenta años cumplidos, hágase su santa voluntad, que como acabe en su gracia sea en cualquier parte. Lo que puedo asegurar a vuestra señoría es que en mi corazón siempre se hallará impreso el servicio de su majestad, y si estuviera en mi mano poder facilitar que don Pedro se presentara ante el Sr. virrey de , obedeciendo la carta de su majestad, lo procurará con todas veras, pero estando preso en la cárcel pública de la Inquisición y habiendo el inquisidor dado cuenta de todo al Sr. inquisidor general, ya ve vuestra señoría que no es posible que se pueda ejecutar sin nueva orden. Cuando venga, la obedecerá señor don Pedro con toda puntualidad, y purgará los delitos que cometió siendo jurado, pues todos ellos consisten en haber representado el reino a su majestad algunas cosas que se toleraban en deservicio de Dios y suyo [3§] y como tocaban al gobierno.
Todas las cartas del epistolario se editan en una doble transcripción –literal y modernizada– consultable siempre simultáneamente con el facsímil de la carta original.
Generalidades
Se trata, para cualquiera de las lenguas presentes en el epistolario, de una transcripción paleográfica estrecha que reproduce con fidelidad total el uso gráfico del autor del texto aunque no se corresponda con la normas ortográficas actuales y aunque ello suponga transcribir errores evidentes. Hay dos motivos para este criterio: 1) una transcripción paleográfica de este tipo es un punto de partida más eficaz, ya que puede ser luego adaptado a múltiples usos, modernizando la ortografía, añadiendo acentos y puntuación, regularizando el uso de mayúsculas, etc. según el uso que se quiera dar a los textos o los destinatarios a los que vaya dirigido. Por el contrario, un texto modernizado supone haber suprimido ciertas características del uso lingüístico de su autor original que no son fácilmente recuperables. 2) una transcripción paleográfica preserva información lingüística relevante: por ejemplo, la separación de palabras arroja luz sobre unidades fonológicas como la sílaba, o gramaticales como morfemas. Asimismo las grafías originales pueden denotar procesos dialectales o de transferencia de otras lenguas.
Ortografía
Se respeta el uso gráfico del original, incluso aquellas grafías que parezcan superfluas o sin valor fonológico: x, ss, ç, h, b, v, u, i/y, ph, th, etc. En los casos en que en el texto aparece «r» donde hoy usaríamos «rr» o «c» donde esperaríamos «ç» lo dejaremos como tal. Se conserva la acentuación o falta de la misma del original.
Igualmente se reflejan en todo pormenor paleográfico el uso de la mayúscula y la minúscula, y la puntuación, muchas veces arbitraria.
Se respetan los cultismos gráficos: columpna, comptar y también las simplificaciones fonéticas de los cultismos: dino, lición.
Separación de palabras
Se respetan todos los procesos morfofonémicos reflejados en la escritura, por ejemplo te visto que refleja ‘te he visto’ se transcribe como está en el original. Igualmente transcribimos: menbarque, lazotea, parenbiar, etc. (los casos en los que dos palabras se hayan escrito con el mismo trazo sin levantar la pluma no implica necesariamente que estén escritas juntas).
También se respetan las amalgamas o cualquier otra grafía que represente una pronunciación particular: decille (por ‘decirle’), escuro, colesio, vijitar, esamen.
Abreviaturas
Las abreviaturas se desarrollan empleando paréntesis angulares: sto se transcribe s<an>to, dho d<ic>ho, q. q<ue>, nros n<uest>ros. Si en una palabra falta texto que suele ir en abreviatura pero el escriba no ha puesto el diacrítico o la indicación que normalmente indica la abreviatura (por ejemplo propto sin indicación de abreviatura) lo transcribimos pro[<m>]pto donde se indica que la abreviatura no figura en el original y es añadido nuestro.
En el caso de abreviaturas usuales que indiquen tratamiento (D. Dr. V. M. Vd. etc.) se pueden dejar como vienen en el original.
Añadidos y enmiendas del editor
Si es evidente que falta algo en el texto –y no estamos ante una abreviatura– se suele restituir, pero sólo cuando estamos absolutamente seguros. Lo restituido se pone entre corchetes: pdre transcrito p[a]dre.
Si en el texto sobra algo por error (una sílaba o palabra repetida) utilizamos paréntesis con barra invertida para indicarlo (\...), pero sólo cuando estamos muy seguros, porque material aparentemente superfluo puede ser una particularidad morfológica o gráfica de la época. Así pues vinieron a la la casa se transcribe «vinieron a la (\la) casa». Se ha de tener en cuenta que el signo «\» en «(\...)» sirve para discriminar los paréntesis genuinos empleados como signo de puntuación.
Añadidos y enmiendas en el original
En el caso de que encontremos letras, o palabras entre líneas o en el margen que han sido añadidas por el mismo escribano o un corrector posterior transcribiremos estas palabras entre corchetes «[ ]» con un circunflejo «^» en su interior (para diferenciar de los añadidos que incluimos nosotros mismos, que van simplemente entre corchetes «[ ]»), con una nota explicativa si fuera necesario. Ha de entenderse que empleamos este sistema para material añadido. Cuando el escribano ha continuado en un margen simplemente porque se le ha acabado el espacio al final del folio no consideramos que se trate de un añadido, sino que continuamos copiando el texto numerando las líneas de manera consecutiva.
Señalamos la presencia de varias caligrafías con la indicación al principio de la carta: «(dos manos)», «(tres manos)», etc.
Para reflejar texto tachado en el original lo reproduciremos entre «( )» con «^» en el interior para diferenciarlo del texto superfluo que suprimimos nosotros mismos al transcribir que se marca con «(\)». Retomando el ejemplo anterior vinieron a la la casa, se transcribe «vinieron a la (\la) casa» para suprimir el texto erróneo, pero si el segundo la ya aparecía tachado en el original transcribimos «vinieron a la (^la) casa».
Alternancia de lenguas
Cuando aparece texto en una lengua diferente de aquella en la cual está redactado el cuerpo principal del documento, el texto en cuestión se marcará con llaves «{}» que contengan al inicio las tres primeras letras del nombre castellano de la lengua en cuestión (LAT latín, CAT catalán, ITA, italiano, FRA francés, POR portugués, etc.). Por ejemplo: «entonces dijo {LAT ave maria gratia plena} mientras se santiguaba.» En html marcamos las distintas lenguas: <span id=”latin>capbqekbkb”</span> tanto en transcripción original como en la modernizada.
Foliación y número de línea
La transcripción literal se dispone a la izquierda del facsímil del documento correspondiente. Las líneas del documento original se reflejan con una numeración correlativa de principio a fin del texto, antepuesta a cada línea y en color gris. No reiniciamos, por tanto, la numeración en cada página del mismo documento.
Nota importante:
Siempre que tenemos dudas preferimos insertar una doble interrogación entre corchetes [??] junto a la lectura dudosa. Así podemos localizar los problemas fácilmente y corregirlos cuando tengamos la solución (empleamos corchetes porque se trata de un añadido nuestro, las interrogaciones no estaban en el texto). En caso de abreviaturas dudosas se puede transcribir mto m<[??]>to. Muchas de estas dudas se acaban disipando. Consideramos preferible actuar con prudencia y poner interrogantes en vez de ofrecer una lectura que pueda ser errónea.
Abreviaturas
a) Las abreviaturas se escriben en minúscula y se desarrollan siempre que se pueda. Por tanto, escribimos completas las palabras y tratamientos protocolarios como los siguientes (ponemos ejemplos en español y catalán):
señor o senyor, senyora o señora, mossèn, santo, número, reals reales, libras lliures, escuts, etcétera; il·lustre (il·lustríssim), honorable, magnífico, excel·lentíssim, etc.
Y también los números ordinales, los meses del año, los nombres de países, etc.:
Ej.: 1º (primer o primero), 2º (segon o segundo), 7bre (setiembre setembre), Alemanª (Alemania o Alemanya).
En cambio, no desarrollamos las abreviaturas de respeto:
dr. (doctor), d. (don), da. (doña/dona/donya), v. m. (vuestra merced / vossa mercè), v. s. (vuestra señoría / vossa senyoria), v. e. (vuestra excelencia / vossa excel·lència).
b) Los tratamientos o expresiones protocolarias en la firma o cabecera de las cartas los desarrollamos completamente:
Ex: Su mor. sdor. > su mayor servidor
q.s.m.b. > que sus manos besa
etc.
c) En el caso en que aparezca en una carta en español o catalán texto en latín que contenga abreviaturas, se conservan:
Ej.: et al.
d) Siempre que sea posible se escriben los nombres propios completos con la ortografía actual. Si la carta está en español las abreviaturas se desarrollan en español y si está en catalán se desarrollan en catalán.
Ej: Jº > Jerónimo, Gerº > Jerónimo, Pº > Pedro, Antº > Antonio
Asimismo, Los nombres propios se regularizan según el uso actual: Safortesa > Zaforteza, Çavella > Zavellá, Marqués de los Veles > marqués de los Vélez.
Se informa de la variabilidad ortográfica y en el orden de los apellidos de los remitentes y destinatarios de las cartas por medio de una ventana flotante que aparece al pulsar sobre el nombre modernizado y regularizado en el cuerpo de la carta.
Mayúsculas y minúsculas
a) Todos los cargos y tratamientos protocolarios se transcriben en minúscula dentro del texto, en la firma, en la cabecera de las cartas y en las notas o fichas informativas.
Ej.: rey, rei, virrey, batle, procurador reial, governador, capità, inquisidor general, bisbe, arquebisbe, prevere, mossèn, doctor, su majestad, vicecanciller, capellán secretario
Ej.: magnífic i excelentíssim senyor governador, il·lustríssim senyor procurador reial, su majestad, capitán general, d. Pedro Santacilia, da. Cecilia Zaforteza, etc.
b) Todos los nombres propios (de persona, de lugar, nombres de embarcaciones, apodos, etc.), se escriben con mayúscula inicial.
Ej.: Nostre Senyor/ Nuestro Señor (cuando se refiere a Dios o a Cristo), el Cielo, etc.
c) Algún nombre de documento oficial concreto –cuando no es genérico– se transcribe en minúscula.
Ej.: El memorial (o real orden, informe, etc.) que recibí ayer…
d) En toponimia, el elemento genérico (golfo, cala, calle, plaza) se transcribe en minúscula y en mayúscula si pasa a nombre propio:
Ej.: la sierra de Tramuntana (pero: la Sierra)
plaza Mayor (pero calle de la Plaza Mayor)
e) El nombre de determinadas zonas se transcribe en minúscula:
Ej.: capilla, cámara de los pajes, secretaría del Consejo de Aragón, palacio de los Duques, castillo de San Carlos
En cambio, escribimos en mayúscula:
Casa de Campo, Consejo de Aragón, Real Audiencia, Universitat, Reial Patrimoni
f) Todos los cargos, nombres de oficios o de profesión se transcriben en minúscula:
Ej.: capità, procurador, governador, pagès, criat, capellà, prevere, escribano, notario, secretari, jurats o jurados (de la Universitat o Universidad), oïdors u oidores (de la Audiencia), etc.
g) San/Sant/Santo, Santa, se transcriben en mayúscula cuando va precedido de genérico + de:
Ej.: illa/isla, calle/carrer, plaza/plaça, montaña/muntanya, posesión/possessió, riera, torrente/torrent, convento/convent, iglesia/esglèsia, abadía/abadia, ermita, monasterio/monestir, santuario/santuari, capilla/capella, altar, portal, torre, castillo/castell, palacio/palau, puerto/port, etc.
castillo de SanCarlos, capella de Santa Anna, etc.
Puntuación
Igualmente, puntuamos el texto según las normas actuales de la RAE, intentando respetar el sentido correcto de la frase. No es necesario enfatizar que se trata de una tarea compleja por ser textos que en muchas ocasiones siguen pautas orales, pueden estar escritos descuidada o muy apresuradamente y, por tanto, aparecer plagados de anacolutos, elipsis, errores de coordinación, etc. Aunque siempre actuamos siguiendo un principio de mínima intervención y con la mayor cautela posible, se hace necesario en muchas ocasiones interpretar el texto según el contexto u otras informaciones complementarias de que podamos disponer. Hemos intentado que nuestras intervenciones sean en todo caso visibles utilizando corchetes para nuestros añadidos, enmiendas o comentarios.
La transcripción modernizada presenta el texto dividido en párrafos, sin señalar ni numerar las líneas del manuscrito original. Sí se señala la página correspondiente del manuscrito original mediante numeración consecutiva en gris.
Es importante subrayar que cualquier añadido por nuestra parte va siempre entre corchetes «[]». Si, por la causa que sea, hay una laguna en el texto original o un problema de lectura que no podemos resolver, lo marcamos en el mismo lugar del texto así: «[?]» Ocasionalmente, en el botón de «observaciones» presente en cada carta se comentan las dificultades que a nuestro juicio exigen una nota complementaria.
De aplicación específica a las distintas lenguas
Cada carta está definida en una lengua principal aunque presente varias en el texto (que van convenientemente marcadas, según hemos explicado).
Textos en español
Para los textos en español, como principio ortográfico general, nos atenemos a las normas de la última edición de la Ortografía de la lengua española (Madrid, 2010) de la Real Academia Española, combinadas con las indicaciones del Diccionario de la lengua española (DRAE) en la versión web permanentemente actualizada (http://www.rae.es/recursos/diccionarios/drae). Al no tratarse de textos literarios y entender que debemos facilitar la lectura a un público mayoritario, no especializado en las peculiaridades de la lengua de los siglos XVI, XVII y XVIII, llevamos a cabo una modernización y adaptación lo más completa posible al estado actual de la lengua española que permita al lector y al investigador hacer búsquedas cómodamente en el corpus sin necesidad de conocer las posibles variantes ortográficas.
Textos en catalán
Seguimos las normas ortográficas del Institut d’Estudis Catalans.
Por lo que respecta a los nombres de fincas o posesiones, escribimos Ca, Can (y Ca na), Cal y Son mayúscula y el/es, la/sa minúscula: Can Berga, Son Sant Joan.
Se suprime el punto volado en los textos en catalán en casos como:
no·s > no és, qu·està > que està, etc.