

Juan José Sales Mercader se queja a Cecilia Zaforteza de falta de respuesta a carta anterior. También se queja de que Juan Zaforteza, a su paso por Italia, no haya querido ir a saludarle. Recuerda emocionado los años de infancia junto a los miembros de la familia Zaforteza, a quienes declara cariño eterno.
Legajo 6: Carta de Juan Joseph Sales![]() |
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Mi Sa. Da. Cecilia Zaforteza y Berga.
Ravena y junio 20 de 1778.
Con mi última a v. s., inclusa en la de su tío D. Antonio Dameto, di parte de la muerte del rdo. Sr. Dr. D. Pedro Juan Andreu, que cumplió el año día de Sn. Matías (de queno tuve aún respuesta). En ésta, de más de saludar con todo el afecto de mi corazón a Va. Sa. con el debido respeto y veneración que a tan alta Sa. compete como de persona de mi mayor estimación que en este mundo me ha quedado, que es Va. Sa. Illma., no puedo menos de quejarme amorosamente de mi infortunio y desgracia por no haber tenido la dicha de ocupar algún lugar en la memoria de Va. Sa. y de D. Juanico, al paso que Vos. Sas. ocupan siempre toda la mía, para encomendarles a Dios y hablar de Vos. Sas. siempre que se ofrece. Ahora supe que vino D. Juanico y pasó por Faenza, Bolonia, etc. sin saber yo cosa. Ya de vuelta con felicidad (de que me alegro) a su patria y casa, me causó gran tristeza el ver que con tanta facilidad pude yo dar un afectuoso abrazo y beso a la viva imagen del difunto su padre D. Tomás y [??] hermano con hacérmelo saber desde (por algún amigo, que no me faltan allí, y en otras partes) por dónde pasaría D. Juan, que luego hubiera ido a encontrarle sin perdonar ni a gasto, ni fatiga, y hubiera acompañado algunas jornadas para informarme, saber y hablar de cosas importantes de las personas de mi mayor afecto y veneración, de las buenas prendas e índole de D. Juanico, figura tan expresa de su padre en tal edad como v. s. me ha escrito. ¡Qué consuelo y alegría tan grande hubiera yo tenido con tal presencia y trato, no puedo tan fácilmente explicarla! Pero, al presente, ni tampoco la pena y sentimiento en no lograr tan buena ocasión como caminar unas 7 leguas que hay de aquí a Faenza, por donde pasó, y tener tal dicha y gozo inexplicable, el que se me frustró por no venirle a la memoria de D. Juanico mi nombre ni a D. Miguel Viletta, para hacérmelo saber, que hubiera cogido una posta hasta Bolonia y Florencia para ver tan cara prenda para mí como ese D. Juanico Ya le escribí a a dicho D. Miguel, quejándome de su amistad, pues tan poco favorecido me veía en no tenerme en memoria para cosa en que tanto me interesaba (como él sabe) y no hacérmelo saber, de lo que se me muestra arrepentido. De suerte que no sé de quién quejarme más si de Va. Sa. en no prevenir el lance, que sucedió después en poderlo ver por su venida a Italia por vía del mar, sabiendo Va. Sa. cómo tanto me interesaba en ello, pues tanto me lo ha hecho estimar Va.Sa. y su difunto padre en sus cartas, por sus prendas y persona, y aun hacerle escribir su nombre en cartas del padre para mí, para que le encomendase a Dios, porque tenía mi nombre de Juan y lo miraba como dado de Dios por [?]. Y ahora en tan buena ocasión de abrazarle, como sucedió, no acordarse de mi para que fuese a verle, gran tristeza me causó. No hubiera sucedido así si viviera su padre, mi querido hermano. Sea todo por Dios, que así lo ordenó. No me quejo del Juanico, pues ni me conoce ni vio jamás, aunque me escribiese en carta de su padre viviendo porque al fin joven; pero si pudiera de Va. Sa. y de su madre Dña. Catarina, en no hacerle memoria de cosa en que tanto me interesaba. O juzgarán Vas. Sas. que ya he olvidado su noble casa y familia, y que nada me interesa ya. Si tal juzgan, se engañan mucho, que por desvíos que sienta no es posible tal en mí, por ser de muy hondas raíces el antiguo y apasionado afecto que les profeso desde mi niñez, y fo [A la izquierda, de arriba abajo] fomentamos siempre con cartas, aun tan distantes que aún tengo presentes, como si les viera, el Sr. su abuelo, padre y madre, y sus dos queridos hermanos D. Tomás y D. Gabrielito, y cuñada Dña. Catarina, cuando me acompañaron todos hasta a la calle cuando me despedí de ellos, y lo que me dijeron mar[??]e el abuelo y madre de Va. Sa. y mi querido hermano D. Tomás, [2§] el afecto que entonces conocí me tenían de veras, las expresiones a la sa. madre, de todo me acuerdo tanto como si actualmente le viera, que entonces no estaba Va. Sa. día 5 de septiembre de 1740, que estaba en su casa, pero no por eso se juzgue Va. Sa. olvidada de mí pues se acordará de la comunicación de cartas, y lo que me encargó Va. Sa., y lo que mi madre me dijo tantas veces que lo mismo me era Va. Sa. que D. Tomás por haberle dado la leche; aunque no tanto como a D. Tomás, porque a los 8 meses nacida Va. Sa. cogieron su propia ama. Fuera de eso, nuestra niñez pasada tantos años en Son Forteza, en , y otras menudencias de aquella edad, con el cariño inocente, con tanto bien y afecto recibido, no se olvida tan presto, ni jamás de quien tiene pecho generoso, como era el mío, y ha sido siempre con Vas. Sas., por más que entonces, por mi humildad, mejor diré inigualdad, con Vas. Sas. no me explicase ni declarase. Todo lo tengo presente, juntamente con la buena y honrada educación que tuve, con el trato de dicha familia de Zaforteza, que después más grande he conocido mejor. Estando todo eso y mucho más que callo, juzgará Va. Sa. ni Da. Catarina, su cuñada, que me olvido de Vas. Sas. Olvidado puedo ser de Vas. Sas., como me ha mostrado la venida de D. Juanico para acá, pero olvidarme yo de Vas. Sas. y de su casa y parentela que vi y traté, señora, no. No, Señora. No me olvidaré más. Ojalá que Vas. Sas., como escribí en mis últimas a su hermano, no se olviden de lo que les [??] tengo escrito. Por más que se olviden de mí, no me importa cosa alguna de gran cuidado, pero sí el que Va. Sa. y los suyos vivan tan ajustamente a la ley santa de Dios, a sus divinos preceptos, que es su santísima y verdadera conformidad y voluntad, que jamás se separten [?] ni desvíen de ella, por más tormentas, rayos, gustos y pla[c]eres que oponga el mundo y todos nuestros enemigos, para que nos veamos juntos cuando antes en el Cielo para jamás separarnos, que si no vivimos todos así, en el Valle de Josafat, nos veremos buenos y malos. Y es tanto el amor que tuve y tengo a Vas. Sas. todos, que expliqué con su hermano y Va.Sa. que si yo, como espero de la infinita misericordia de Dios, ir al Cielo y no les veo allá, si fuera capaz de tener algún sentimiento lo tendría de no verlos allí conmigo (juzgo ahora). Me respondió como puede Va. Sa. responderme que, si tanto me intereso en su bien, que lo encomiende muy de veras a Dios, a que respondí que lo hago y lo haré, quehaga lo mismo y que viva tal que si está puesto en mayores ocasiones y peligros, que le pida a Dios el remedio de ello, que se lo dará, como que nos ama infinitamente y quiera que se lo pidamos para que de veras y eficazmente lo deseamos, que es lo que Dios quiere de nosotros. De lo demás fiamos en su bondad infinita, que no nos faltará. Padezcamos lo que Dios nos envía por nuestro provecho, ser lo que fuere servido, tristezas, soledad, desvío de las criaturas, contratiempos, etc. Todo nos lo envía Dios para bien nuestro. Me saludará Va.Sa. de mi parte a Dña. Catarina, su cuñada, a su tío D. Antonio Dameto y a D. Juanico, su querido sobrino, que a todos los dichos va ésta escrita, si gusta Va.Sa., con los demás que no nombro de los sobrinos y sobrinas mar[?]e monjas, por no ser más largo.
Me encarga la persona Va. Sa. sabe que le escriba tiene dichas a intención de Va. Sa. misas. Si hay algo de limosna, Va.Sa. allá a sus solas lo sabrá. Yo al presente lo paso bien con muchos de mis amigos. Siempre pronto a los órdenes de Va. Sa., que Dios guarde, etc.
Beso las manos de Va. Sa. ilma. Su afecto siervo Juan José Sales Mercader.
[A la izquierda, de arriba abajo] Diéronme la noticia de que llegó ya con felicidad a la isla por la prisa que llevaba porque esperan a D. Juanico, no su parienta, que se desposaba. Supe después de días la tormenta que tuvieron en el mar, por lo que no quiso D. Juan seguir su viaje sino por tierra. Dijéronme que se quejara de que sólo en en puras muenas [?] manos, que aquí llaman manchas, para ver cosas se le fueron más de 600 escudos. Créolo, y por tanto ha dejado buen nombre entre italianos que hagean [?] de interesados [?], como veo en todas partes. Supe se portó con mucho juicio, garbo y honradez, como caballero mallorquín de la más distinguida y antigua nobleza, aunque tan mérito, señal que tuvo D. Juanico buena educación. Todo puede servirle en adelante si D. Juanico sabe aprovecharse de ello, que un caballero experimentado en mar y tierra y países extraños vale mucho para el saber gobernar bien su casa. En adelante, como escribía a su padre D. Tomás, para el hijo mayor, D. Tomasito, doy al presente las gracias a su madre y a Va. Sa. de su buena educación, para que la continúen.
[3§]
A la ilustrísima Sa. Da. Cecilia Zaforteza y Berga,
Guarde Dios muchos años.
Todas las cartas del epistolario se editan en una doble transcripción –literal y modernizada– consultable siempre simultáneamente con el facsímil de la carta original.
Generalidades
Se trata, para cualquiera de las lenguas presentes en el epistolario, de una transcripción paleográfica estrecha que reproduce con fidelidad total el uso gráfico del autor del texto aunque no se corresponda con la normas ortográficas actuales y aunque ello suponga transcribir errores evidentes. Hay dos motivos para este criterio: 1) una transcripción paleográfica de este tipo es un punto de partida más eficaz, ya que puede ser luego adaptado a múltiples usos, modernizando la ortografía, añadiendo acentos y puntuación, regularizando el uso de mayúsculas, etc. según el uso que se quiera dar a los textos o los destinatarios a los que vaya dirigido. Por el contrario, un texto modernizado supone haber suprimido ciertas características del uso lingüístico de su autor original que no son fácilmente recuperables. 2) una transcripción paleográfica preserva información lingüística relevante: por ejemplo, la separación de palabras arroja luz sobre unidades fonológicas como la sílaba, o gramaticales como morfemas. Asimismo las grafías originales pueden denotar procesos dialectales o de transferencia de otras lenguas.
Ortografía
Se respeta el uso gráfico del original, incluso aquellas grafías que parezcan superfluas o sin valor fonológico: x, ss, ç, h, b, v, u, i/y, ph, th, etc. En los casos en que en el texto aparece «r» donde hoy usaríamos «rr» o «c» donde esperaríamos «ç» lo dejaremos como tal. Se conserva la acentuación o falta de la misma del original.
Igualmente se reflejan en todo pormenor paleográfico el uso de la mayúscula y la minúscula, y la puntuación, muchas veces arbitraria.
Se respetan los cultismos gráficos: columpna, comptar y también las simplificaciones fonéticas de los cultismos: dino, lición.
Separación de palabras
Se respetan todos los procesos morfofonémicos reflejados en la escritura, por ejemplo te visto que refleja ‘te he visto’ se transcribe como está en el original. Igualmente transcribimos: menbarque, lazotea, parenbiar, etc. (los casos en los que dos palabras se hayan escrito con el mismo trazo sin levantar la pluma no implica necesariamente que estén escritas juntas).
También se respetan las amalgamas o cualquier otra grafía que represente una pronunciación particular: decille (por ‘decirle’), escuro, colesio, vijitar, esamen.
Abreviaturas
Las abreviaturas se desarrollan empleando paréntesis angulares: sto se transcribe s<an>to, dho d<ic>ho, q. q<ue>, nros n<uest>ros. Si en una palabra falta texto que suele ir en abreviatura pero el escriba no ha puesto el diacrítico o la indicación que normalmente indica la abreviatura (por ejemplo propto sin indicación de abreviatura) lo transcribimos pro[<m>]pto donde se indica que la abreviatura no figura en el original y es añadido nuestro.
En el caso de abreviaturas usuales que indiquen tratamiento (D. Dr. V. M. Vd. etc.) se pueden dejar como vienen en el original.
Añadidos y enmiendas del editor
Si es evidente que falta algo en el texto –y no estamos ante una abreviatura– se suele restituir, pero sólo cuando estamos absolutamente seguros. Lo restituido se pone entre corchetes: pdre transcrito p[a]dre.
Si en el texto sobra algo por error (una sílaba o palabra repetida) utilizamos paréntesis con barra invertida para indicarlo (\...), pero sólo cuando estamos muy seguros, porque material aparentemente superfluo puede ser una particularidad morfológica o gráfica de la época. Así pues vinieron a la la casa se transcribe «vinieron a la (\la) casa». Se ha de tener en cuenta que el signo «\» en «(\...)» sirve para discriminar los paréntesis genuinos empleados como signo de puntuación.
Añadidos y enmiendas en el original
En el caso de que encontremos letras, o palabras entre líneas o en el margen que han sido añadidas por el mismo escribano o un corrector posterior transcribiremos estas palabras entre corchetes «[ ]» con un circunflejo «^» en su interior (para diferenciar de los añadidos que incluimos nosotros mismos, que van simplemente entre corchetes «[ ]»), con una nota explicativa si fuera necesario. Ha de entenderse que empleamos este sistema para material añadido. Cuando el escribano ha continuado en un margen simplemente porque se le ha acabado el espacio al final del folio no consideramos que se trate de un añadido, sino que continuamos copiando el texto numerando las líneas de manera consecutiva.
Señalamos la presencia de varias caligrafías con la indicación al principio de la carta: «(dos manos)», «(tres manos)», etc.
Para reflejar texto tachado en el original lo reproduciremos entre «( )» con «^» en el interior para diferenciarlo del texto superfluo que suprimimos nosotros mismos al transcribir que se marca con «(\)». Retomando el ejemplo anterior vinieron a la la casa, se transcribe «vinieron a la (\la) casa» para suprimir el texto erróneo, pero si el segundo la ya aparecía tachado en el original transcribimos «vinieron a la (^la) casa».
Alternancia de lenguas
Cuando aparece texto en una lengua diferente de aquella en la cual está redactado el cuerpo principal del documento, el texto en cuestión se marcará con llaves «{}» que contengan al inicio las tres primeras letras del nombre castellano de la lengua en cuestión (LAT latín, CAT catalán, ITA, italiano, FRA francés, POR portugués, etc.). Por ejemplo: «entonces dijo {LAT ave maria gratia plena} mientras se santiguaba.» En html marcamos las distintas lenguas: <span id=”latin>capbqekbkb”</span> tanto en transcripción original como en la modernizada.
Foliación y número de línea
La transcripción literal se dispone a la izquierda del facsímil del documento correspondiente. Las líneas del documento original se reflejan con una numeración correlativa de principio a fin del texto, antepuesta a cada línea y en color gris. No reiniciamos, por tanto, la numeración en cada página del mismo documento.
Nota importante:
Siempre que tenemos dudas preferimos insertar una doble interrogación entre corchetes [??] junto a la lectura dudosa. Así podemos localizar los problemas fácilmente y corregirlos cuando tengamos la solución (empleamos corchetes porque se trata de un añadido nuestro, las interrogaciones no estaban en el texto). En caso de abreviaturas dudosas se puede transcribir mto m<[??]>to. Muchas de estas dudas se acaban disipando. Consideramos preferible actuar con prudencia y poner interrogantes en vez de ofrecer una lectura que pueda ser errónea.
Abreviaturas
a) Las abreviaturas se escriben en minúscula y se desarrollan siempre que se pueda. Por tanto, escribimos completas las palabras y tratamientos protocolarios como los siguientes (ponemos ejemplos en español y catalán):
señor o senyor, senyora o señora, mossèn, santo, número, reals reales, libras lliures, escuts, etcétera; il·lustre (il·lustríssim), honorable, magnífico, excel·lentíssim, etc.
Y también los números ordinales, los meses del año, los nombres de países, etc.:
Ej.: 1º (primer o primero), 2º (segon o segundo), 7bre (setiembre setembre), Alemanª (Alemania o Alemanya).
En cambio, no desarrollamos las abreviaturas de respeto:
dr. (doctor), d. (don), da. (doña/dona/donya), v. m. (vuestra merced / vossa mercè), v. s. (vuestra señoría / vossa senyoria), v. e. (vuestra excelencia / vossa excel·lència).
b) Los tratamientos o expresiones protocolarias en la firma o cabecera de las cartas los desarrollamos completamente:
Ex: Su mor. sdor. > su mayor servidor
q.s.m.b. > que sus manos besa
etc.
c) En el caso en que aparezca en una carta en español o catalán texto en latín que contenga abreviaturas, se conservan:
Ej.: et al.
d) Siempre que sea posible se escriben los nombres propios completos con la ortografía actual. Si la carta está en español las abreviaturas se desarrollan en español y si está en catalán se desarrollan en catalán.
Ej: Jº > Jerónimo, Gerº > Jerónimo, Pº > Pedro, Antº > Antonio
Asimismo, Los nombres propios se regularizan según el uso actual: Safortesa > Zaforteza, Çavella > Zavellá, Marqués de los Veles > marqués de los Vélez.
Se informa de la variabilidad ortográfica y en el orden de los apellidos de los remitentes y destinatarios de las cartas por medio de una ventana flotante que aparece al pulsar sobre el nombre modernizado y regularizado en el cuerpo de la carta.
Mayúsculas y minúsculas
a) Todos los cargos y tratamientos protocolarios se transcriben en minúscula dentro del texto, en la firma, en la cabecera de las cartas y en las notas o fichas informativas.
Ej.: rey, rei, virrey, batle, procurador reial, governador, capità, inquisidor general, bisbe, arquebisbe, prevere, mossèn, doctor, su majestad, vicecanciller, capellán secretario
Ej.: magnífic i excelentíssim senyor governador, il·lustríssim senyor procurador reial, su majestad, capitán general, d. Pedro Santacilia, da. Cecilia Zaforteza, etc.
b) Todos los nombres propios (de persona, de lugar, nombres de embarcaciones, apodos, etc.), se escriben con mayúscula inicial.
Ej.: Nostre Senyor/ Nuestro Señor (cuando se refiere a Dios o a Cristo), el Cielo, etc.
c) Algún nombre de documento oficial concreto –cuando no es genérico– se transcribe en minúscula.
Ej.: El memorial (o real orden, informe, etc.) que recibí ayer…
d) En toponimia, el elemento genérico (golfo, cala, calle, plaza) se transcribe en minúscula y en mayúscula si pasa a nombre propio:
Ej.: la sierra de Tramuntana (pero: la Sierra)
plaza Mayor (pero calle de la Plaza Mayor)
e) El nombre de determinadas zonas se transcribe en minúscula:
Ej.: capilla, cámara de los pajes, secretaría del Consejo de Aragón, palacio de los Duques, castillo de San Carlos
En cambio, escribimos en mayúscula:
Casa de Campo, Consejo de Aragón, Real Audiencia, Universitat, Reial Patrimoni
f) Todos los cargos, nombres de oficios o de profesión se transcriben en minúscula:
Ej.: capità, procurador, governador, pagès, criat, capellà, prevere, escribano, notario, secretari, jurats o jurados (de la Universitat o Universidad), oïdors u oidores (de la Audiencia), etc.
g) San/Sant/Santo, Santa, se transcriben en mayúscula cuando va precedido de genérico + de:
Ej.: illa/isla, calle/carrer, plaza/plaça, montaña/muntanya, posesión/possessió, riera, torrente/torrent, convento/convent, iglesia/esglèsia, abadía/abadia, ermita, monasterio/monestir, santuario/santuari, capilla/capella, altar, portal, torre, castillo/castell, palacio/palau, puerto/port, etc.
castillo de SanCarlos, capella de Santa Anna, etc.
Puntuación
Igualmente, puntuamos el texto según las normas actuales de la RAE, intentando respetar el sentido correcto de la frase. No es necesario enfatizar que se trata de una tarea compleja por ser textos que en muchas ocasiones siguen pautas orales, pueden estar escritos descuidada o muy apresuradamente y, por tanto, aparecer plagados de anacolutos, elipsis, errores de coordinación, etc. Aunque siempre actuamos siguiendo un principio de mínima intervención y con la mayor cautela posible, se hace necesario en muchas ocasiones interpretar el texto según el contexto u otras informaciones complementarias de que podamos disponer. Hemos intentado que nuestras intervenciones sean en todo caso visibles utilizando corchetes para nuestros añadidos, enmiendas o comentarios.
La transcripción modernizada presenta el texto dividido en párrafos, sin señalar ni numerar las líneas del manuscrito original. Sí se señala la página correspondiente del manuscrito original mediante numeración consecutiva en gris.
Es importante subrayar que cualquier añadido por nuestra parte va siempre entre corchetes «[]». Si, por la causa que sea, hay una laguna en el texto original o un problema de lectura que no podemos resolver, lo marcamos en el mismo lugar del texto así: «[?]» Ocasionalmente, en el botón de «observaciones» presente en cada carta se comentan las dificultades que a nuestro juicio exigen una nota complementaria.
De aplicación específica a las distintas lenguas
Cada carta está definida en una lengua principal aunque presente varias en el texto (que van convenientemente marcadas, según hemos explicado).
Textos en español
Para los textos en español, como principio ortográfico general, nos atenemos a las normas de la última edición de la Ortografía de la lengua española (Madrid, 2010) de la Real Academia Española, combinadas con las indicaciones del Diccionario de la lengua española (DRAE) en la versión web permanentemente actualizada (http://www.rae.es/recursos/diccionarios/drae). Al no tratarse de textos literarios y entender que debemos facilitar la lectura a un público mayoritario, no especializado en las peculiaridades de la lengua de los siglos XVI, XVII y XVIII, llevamos a cabo una modernización y adaptación lo más completa posible al estado actual de la lengua española que permita al lector y al investigador hacer búsquedas cómodamente en el corpus sin necesidad de conocer las posibles variantes ortográficas.
Textos en catalán
Seguimos las normas ortográficas del Institut d’Estudis Catalans.
Por lo que respecta a los nombres de fincas o posesiones, escribimos Ca, Can (y Ca na), Cal y Son mayúscula y el/es, la/sa minúscula: Can Berga, Son Sant Joan.
Se suprime el punto volado en los textos en catalán en casos como:
no·s > no és, qu·està > que està, etc.