

Se comunica que la priora del monasterio de Santa Teresa de Jesús ha ganado todo lo del dubio, más de lo que pedían. También se habla de los gastos del pleito.
Legajo 2: Carta de Juan García![]() |
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Gregori Zaforteza, Gregorio Quint Zaforteza, Gregori Quint y Zaforteza
Joan Martorell, Juan Martorell
Pedro de Santacilia y Pax, Pedro de Santacília i Pax, Pedro Santacília i Pax, Pedro Santacilia y Pax, Pedro de Santacilia, Pedro Santacilia, Pedro Santacília, Don Pedro, don Pedro
Muy señor mío. Propúsose ayer mañana en la congregación de obispos y regulares la causa de mi señora priora y monasterio de Santa Teresa de Jesús. Todo lo hemos ganado, y aún más de lo que pedíamos en el dubio y con las escrituras, de modo que a nuestros mismos abogados los dejó admirados en ver la última parte del decreto en lo tocante a esos señores, canónigo doctor Francisco Togores, arcediano, y su compañero, señor don Pedro Bursot. Confieso que a estos señores excelentísimos les debo mucha fineza pues la última parte del dicho decreto nuestros abogados nunca lo han pretendido, y solo en voz fue ponderación mía el modo escandaloso con que obraron los dichos señores contra las propias conciencias de esas santas religiosas.
Con esto mi señora la priora, hermana de vuestra merced, con su santa comunidad, quedarán en su santa y acostumbrada paz y quietud de sus conciencias, y vuestra merced mortificado su émulo, que nunca pudo soñarse pudiera llegarle semejante golpe. En fin, mi señor, puede vuestra merced estar cierto que en cuanto fuere de su desempeño y gusto procuraré siempre corresponder a las imponderables obligaciones que debo a su persona.
[2§] A la parte contraria le llegó tan de impensada la susodicha resolución que luego esta mañana ha citado delante al excelentísimo ponente para pedir licencia de volver otra vez en congregación. No dudo se le concederá, porque es de estilo para mayor satisfacción de las partes. Será vuestra merced servido en hacer una visita en mi nombre a dicha mi señora y asegurarle que la congregación no revocará nunca lo decretado, por más que hagan los contrarios; y porque tengo por infalible se les concederá la nueva audiencia, de mi parte se hará todo lo posible para que vuelva a proponerse sin perdimiento de tiempo. Con esta recibirá vuestra merced la escritura {lat.} juris} del abogado, como también la respuesta y réplica a las de los contrarios, con más las escrituras de la parte que hasta hoy he podido tener además de las que quedan en poder de nuestros abogados, que me alegraré las viese ese señor González.
También remito con esta las cuentas de todo lo que hasta hoy he gastado y pagado en dicho pleito, sin que en ellas estén comprendidos algunos gastillos de {ita.} ciocolate} con quienes me ha parecido; ni menos lo que pertenece a mi trabajo, porque esto dependa de la generosidad y arbitrio de vuestra merced y de mi señora, que espero en ocasión que debe pasar a esta corte mi sobrino, me favorecerá con cuatro bizcochos.
Todo lo gastado y pagado hasta hoy en dicho pleito, como aparece de la dicha cuenta, importa setenta y dos escudos y medio, moneda romana, de los cuales hoy mismo he firmado letras de cambio contra de dicha mi señora [3§] priora y convento de Santa Teresa de Jesús, pagables al amigo y señor don Miguel Ballester a razón de treinta y seis sueldos por escudo de esa moneda de , que suplico a vuestra merced disponga se paguen con la acostumbrada puntualidad.
Luego que salió la resolución de la santa congregación susodicha, la participé al ilustrísimo padre procurador general de la Orden de Santa Teresa, que se ha mostrado muy apasionado en esta dependencia, y se ha alegrado mucho.
En cuanto a la dependencia de la festividad de la Concepción de Nuestra Señora, hasta tener nueva orden de vuestras mercedes no daré paso alguno, según me mandaron desde el año pasado; aunque harto me pesa, porque no les hubieren burlado esos señores canónigos en diciembre pasado con el pretexto de la ideal renuncia que nunca hizo el agente de ese ilustrísimo cabildo, mayormente que la mayor parte del trabajo estaba hecho, y el gasto hubiera sido muy poco. En fin, en esto y todo lo demás ejecutaré lo que mandaren.
Espero me habrán vuestras mercedes favorecido en dar cumplimiento a la letra de cambio de los sesenta y ocho escudos de oro, y si en alguna partida tuviesen dificultad, les suplico me lo avisen, porque daré satisfacción de todo; mayormente que todas las partidas contenidas en las cuentas que paran en poder del señor capiscol son dinero gastado y pagado por las causas desde las cuentas del año 1713 hasta lo último, como en dichas cuentas aparece.
[4§] A mi señora priora, mis debidos respetos y que perdone si no le escribo con este correo, porque me hallo muy ocupado con las cartas de España, y que tenga esta por propia.
Debo suplicar a vuestra merced un favor y no me lo ha de negar: es que me hallo con un inexplicable desconsuelo y con un grandísimo temor pánico de haber perdido la gracia del señor don Juan Martorell, deán y canónigo, mi estimadísimo amo y señor, pues de muchísimo tiempo a esta parte, nunca he tenido respuesta a las que le tengo escrito. Si por mi fatalidad hubiese faltado en algo, lo que me parece imposible por la singular estimación y debido respeto que siempre he profesado a su persona, le suplico con todas veras me lo haga saber porque procuraré justificarme con su merced, que con esto saldré de la confusión en que me hallo. Espero merecer de vuestra merced este favor y Dios le guarde los muchos años desea, le suplico y he menester.
Besa la mano de vuestra merced, su mayor y verdadero servidor,
don Juan Garcías.
Señor don Gregorio Quint Zaforteza, mi señor.
Todas las cartas del epistolario se editan en una doble transcripción –literal y modernizada– consultable siempre simultáneamente con el facsímil de la carta original.
Generalidades
Se trata, para cualquiera de las lenguas presentes en el epistolario, de una transcripción paleográfica estrecha que reproduce con fidelidad total el uso gráfico del autor del texto aunque no se corresponda con la normas ortográficas actuales y aunque ello suponga transcribir errores evidentes. Hay dos motivos para este criterio: 1) una transcripción paleográfica de este tipo es un punto de partida más eficaz, ya que puede ser luego adaptado a múltiples usos, modernizando la ortografía, añadiendo acentos y puntuación, regularizando el uso de mayúsculas, etc. según el uso que se quiera dar a los textos o los destinatarios a los que vaya dirigido. Por el contrario, un texto modernizado supone haber suprimido ciertas características del uso lingüístico de su autor original que no son fácilmente recuperables. 2) una transcripción paleográfica preserva información lingüística relevante: por ejemplo, la separación de palabras arroja luz sobre unidades fonológicas como la sílaba, o gramaticales como morfemas. Asimismo las grafías originales pueden denotar procesos dialectales o de transferencia de otras lenguas.
Ortografía
Se respeta el uso gráfico del original, incluso aquellas grafías que parezcan superfluas o sin valor fonológico: x, ss, ç, h, b, v, u, i/y, ph, th, etc. En los casos en que en el texto aparece «r» donde hoy usaríamos «rr» o «c» donde esperaríamos «ç» lo dejaremos como tal. Se conserva la acentuación o falta de la misma del original.
Igualmente se reflejan en todo pormenor paleográfico el uso de la mayúscula y la minúscula, y la puntuación, muchas veces arbitraria.
Se respetan los cultismos gráficos: columpna, comptar y también las simplificaciones fonéticas de los cultismos: dino, lición.
Separación de palabras
Se respetan todos los procesos morfofonémicos reflejados en la escritura, por ejemplo te visto que refleja ‘te he visto’ se transcribe como está en el original. Igualmente transcribimos: menbarque, lazotea, parenbiar, etc. (los casos en los que dos palabras se hayan escrito con el mismo trazo sin levantar la pluma no implica necesariamente que estén escritas juntas).
También se respetan las amalgamas o cualquier otra grafía que represente una pronunciación particular: decille (por ‘decirle’), escuro, colesio, vijitar, esamen.
Abreviaturas
Las abreviaturas se desarrollan empleando paréntesis angulares: sto se transcribe s<an>to, dho d<ic>ho, q. q<ue>, nros n<uest>ros. Si en una palabra falta texto que suele ir en abreviatura pero el escriba no ha puesto el diacrítico o la indicación que normalmente indica la abreviatura (por ejemplo propto sin indicación de abreviatura) lo transcribimos pro[<m>]pto donde se indica que la abreviatura no figura en el original y es añadido nuestro.
En el caso de abreviaturas usuales que indiquen tratamiento (D. Dr. V. M. Vd. etc.) se pueden dejar como vienen en el original.
Añadidos y enmiendas del editor
Si es evidente que falta algo en el texto –y no estamos ante una abreviatura– se suele restituir, pero sólo cuando estamos absolutamente seguros. Lo restituido se pone entre corchetes: pdre transcrito p[a]dre.
Si en el texto sobra algo por error (una sílaba o palabra repetida) utilizamos paréntesis con barra invertida para indicarlo (\...), pero sólo cuando estamos muy seguros, porque material aparentemente superfluo puede ser una particularidad morfológica o gráfica de la época. Así pues vinieron a la la casa se transcribe «vinieron a la (\la) casa». Se ha de tener en cuenta que el signo «\» en «(\...)» sirve para discriminar los paréntesis genuinos empleados como signo de puntuación.
Añadidos y enmiendas en el original
En el caso de que encontremos letras, o palabras entre líneas o en el margen que han sido añadidas por el mismo escribano o un corrector posterior transcribiremos estas palabras entre corchetes «[ ]» con un circunflejo «^» en su interior (para diferenciar de los añadidos que incluimos nosotros mismos, que van simplemente entre corchetes «[ ]»), con una nota explicativa si fuera necesario. Ha de entenderse que empleamos este sistema para material añadido. Cuando el escribano ha continuado en un margen simplemente porque se le ha acabado el espacio al final del folio no consideramos que se trate de un añadido, sino que continuamos copiando el texto numerando las líneas de manera consecutiva.
Señalamos la presencia de varias caligrafías con la indicación al principio de la carta: «(dos manos)», «(tres manos)», etc.
Para reflejar texto tachado en el original lo reproduciremos entre «( )» con «^» en el interior para diferenciarlo del texto superfluo que suprimimos nosotros mismos al transcribir que se marca con «(\)». Retomando el ejemplo anterior vinieron a la la casa, se transcribe «vinieron a la (\la) casa» para suprimir el texto erróneo, pero si el segundo la ya aparecía tachado en el original transcribimos «vinieron a la (^la) casa».
Alternancia de lenguas
Cuando aparece texto en una lengua diferente de aquella en la cual está redactado el cuerpo principal del documento, el texto en cuestión se marcará con llaves «{}» que contengan al inicio las tres primeras letras del nombre castellano de la lengua en cuestión (LAT latín, CAT catalán, ITA, italiano, FRA francés, POR portugués, etc.). Por ejemplo: «entonces dijo {LAT ave maria gratia plena} mientras se santiguaba.» En html marcamos las distintas lenguas: <span id=”latin>capbqekbkb”</span> tanto en transcripción original como en la modernizada.
Foliación y número de línea
La transcripción literal se dispone a la izquierda del facsímil del documento correspondiente. Las líneas del documento original se reflejan con una numeración correlativa de principio a fin del texto, antepuesta a cada línea y en color gris. No reiniciamos, por tanto, la numeración en cada página del mismo documento.
Nota importante:
Siempre que tenemos dudas preferimos insertar una doble interrogación entre corchetes [??] junto a la lectura dudosa. Así podemos localizar los problemas fácilmente y corregirlos cuando tengamos la solución (empleamos corchetes porque se trata de un añadido nuestro, las interrogaciones no estaban en el texto). En caso de abreviaturas dudosas se puede transcribir mto m<[??]>to. Muchas de estas dudas se acaban disipando. Consideramos preferible actuar con prudencia y poner interrogantes en vez de ofrecer una lectura que pueda ser errónea.
Abreviaturas
a) Las abreviaturas se escriben en minúscula y se desarrollan siempre que se pueda. Por tanto, escribimos completas las palabras y tratamientos protocolarios como los siguientes (ponemos ejemplos en español y catalán):
señor o senyor, senyora o señora, mossèn, santo, número, reals reales, libras lliures, escuts, etcétera; il·lustre (il·lustríssim), honorable, magnífico, excel·lentíssim, etc.
Y también los números ordinales, los meses del año, los nombres de países, etc.:
Ej.: 1º (primer o primero), 2º (segon o segundo), 7bre (setiembre setembre), Alemanª (Alemania o Alemanya).
En cambio, no desarrollamos las abreviaturas de respeto:
dr. (doctor), d. (don), da. (doña/dona/donya), v. m. (vuestra merced / vossa mercè), v. s. (vuestra señoría / vossa senyoria), v. e. (vuestra excelencia / vossa excel·lència).
b) Los tratamientos o expresiones protocolarias en la firma o cabecera de las cartas los desarrollamos completamente:
Ex: Su mor. sdor. > su mayor servidor
q.s.m.b. > que sus manos besa
etc.
c) En el caso en que aparezca en una carta en español o catalán texto en latín que contenga abreviaturas, se conservan:
Ej.: et al.
d) Siempre que sea posible se escriben los nombres propios completos con la ortografía actual. Si la carta está en español las abreviaturas se desarrollan en español y si está en catalán se desarrollan en catalán.
Ej: Jº > Jerónimo, Gerº > Jerónimo, Pº > Pedro, Antº > Antonio
Asimismo, Los nombres propios se regularizan según el uso actual: Safortesa > Zaforteza, Çavella > Zavellá, Marqués de los Veles > marqués de los Vélez.
Se informa de la variabilidad ortográfica y en el orden de los apellidos de los remitentes y destinatarios de las cartas por medio de una ventana flotante que aparece al pulsar sobre el nombre modernizado y regularizado en el cuerpo de la carta.
Mayúsculas y minúsculas
a) Todos los cargos y tratamientos protocolarios se transcriben en minúscula dentro del texto, en la firma, en la cabecera de las cartas y en las notas o fichas informativas.
Ej.: rey, rei, virrey, batle, procurador reial, governador, capità, inquisidor general, bisbe, arquebisbe, prevere, mossèn, doctor, su majestad, vicecanciller, capellán secretario
Ej.: magnífic i excelentíssim senyor governador, il·lustríssim senyor procurador reial, su majestad, capitán general, d. Pedro Santacilia, da. Cecilia Zaforteza, etc.
b) Todos los nombres propios (de persona, de lugar, nombres de embarcaciones, apodos, etc.), se escriben con mayúscula inicial.
Ej.: Nostre Senyor/ Nuestro Señor (cuando se refiere a Dios o a Cristo), el Cielo, etc.
c) Algún nombre de documento oficial concreto –cuando no es genérico– se transcribe en minúscula.
Ej.: El memorial (o real orden, informe, etc.) que recibí ayer…
d) En toponimia, el elemento genérico (golfo, cala, calle, plaza) se transcribe en minúscula y en mayúscula si pasa a nombre propio:
Ej.: la sierra de Tramuntana (pero: la Sierra)
plaza Mayor (pero calle de la Plaza Mayor)
e) El nombre de determinadas zonas se transcribe en minúscula:
Ej.: capilla, cámara de los pajes, secretaría del Consejo de Aragón, palacio de los Duques, castillo de San Carlos
En cambio, escribimos en mayúscula:
Casa de Campo, Consejo de Aragón, Real Audiencia, Universitat, Reial Patrimoni
f) Todos los cargos, nombres de oficios o de profesión se transcriben en minúscula:
Ej.: capità, procurador, governador, pagès, criat, capellà, prevere, escribano, notario, secretari, jurats o jurados (de la Universitat o Universidad), oïdors u oidores (de la Audiencia), etc.
g) San/Sant/Santo, Santa, se transcriben en mayúscula cuando va precedido de genérico + de:
Ej.: illa/isla, calle/carrer, plaza/plaça, montaña/muntanya, posesión/possessió, riera, torrente/torrent, convento/convent, iglesia/esglèsia, abadía/abadia, ermita, monasterio/monestir, santuario/santuari, capilla/capella, altar, portal, torre, castillo/castell, palacio/palau, puerto/port, etc.
castillo de SanCarlos, capella de Santa Anna, etc.
Puntuación
Igualmente, puntuamos el texto según las normas actuales de la RAE, intentando respetar el sentido correcto de la frase. No es necesario enfatizar que se trata de una tarea compleja por ser textos que en muchas ocasiones siguen pautas orales, pueden estar escritos descuidada o muy apresuradamente y, por tanto, aparecer plagados de anacolutos, elipsis, errores de coordinación, etc. Aunque siempre actuamos siguiendo un principio de mínima intervención y con la mayor cautela posible, se hace necesario en muchas ocasiones interpretar el texto según el contexto u otras informaciones complementarias de que podamos disponer. Hemos intentado que nuestras intervenciones sean en todo caso visibles utilizando corchetes para nuestros añadidos, enmiendas o comentarios.
La transcripción modernizada presenta el texto dividido en párrafos, sin señalar ni numerar las líneas del manuscrito original. Sí se señala la página correspondiente del manuscrito original mediante numeración consecutiva en gris.
Es importante subrayar que cualquier añadido por nuestra parte va siempre entre corchetes «[]». Si, por la causa que sea, hay una laguna en el texto original o un problema de lectura que no podemos resolver, lo marcamos en el mismo lugar del texto así: «[?]» Ocasionalmente, en el botón de «observaciones» presente en cada carta se comentan las dificultades que a nuestro juicio exigen una nota complementaria.
De aplicación específica a las distintas lenguas
Cada carta está definida en una lengua principal aunque presente varias en el texto (que van convenientemente marcadas, según hemos explicado).
Textos en español
Para los textos en español, como principio ortográfico general, nos atenemos a las normas de la última edición de la Ortografía de la lengua española (Madrid, 2010) de la Real Academia Española, combinadas con las indicaciones del Diccionario de la lengua española (DRAE) en la versión web permanentemente actualizada (http://www.rae.es/recursos/diccionarios/drae). Al no tratarse de textos literarios y entender que debemos facilitar la lectura a un público mayoritario, no especializado en las peculiaridades de la lengua de los siglos XVI, XVII y XVIII, llevamos a cabo una modernización y adaptación lo más completa posible al estado actual de la lengua española que permita al lector y al investigador hacer búsquedas cómodamente en el corpus sin necesidad de conocer las posibles variantes ortográficas.
Textos en catalán
Seguimos las normas ortográficas del Institut d’Estudis Catalans.
Por lo que respecta a los nombres de fincas o posesiones, escribimos Ca, Can (y Ca na), Cal y Son mayúscula y el/es, la/sa minúscula: Can Berga, Son Sant Joan.
Se suprime el punto volado en los textos en catalán en casos como:
no·s > no és, qu·està > que està, etc.