Febrero 4. – Continuaron haciéndose rogativas solemnes por la salud del Rey D. Fernando VI, con asistencia de todas las autoridades. – G. F. – G. T.
Abril 17. – Tedeum general en la Catedral por promoción del mallorquin D. Josef Rull al obispado de Malta. Era natural de Pollensa, y el Gran Maestre D. Ramón Despuig le había elevado antes a la dignidad de Gran Prior de la Religion de S. Juan. – C. M.
Junio 7. – Llegó el navío español Atlante y quedó sujeto a cuarentena por haber apresado dos pincos y dos llondros piratas. – G. F.
Agosto 23. – Se tuvo la noticia de la muerte del Rey Fernando VI. – En 5 de setiembre se publicó un pregón mandando vestir luto por aquel fallecimiento, y se cerraron las Curias por 9 días. – El 6 se celebraron exequias Reales por cuenta del Comandante General, Marqués del Cairo, en la capilla de Sta. Ana. – El 7 las solemnizó en S. Francisco de Paula el Regimiento de Dragones de Batavia. – El 11, en Sto. Domingo, el Regimiento de Nápoles. – El 27 tuvieron lugar en la Catedral, por orden del Ayuntamiento, en la propia forma que las de la Reina D.ª Bárbara, y construyéndose al efecto un suntuosísimo túmulo funerario. – C. M. – G. T.
Setiembre 19. – Pasó por frente de la bahía la escuadra española que se dirigía a Nápoles, a buscar al nuevo Rey D. Carlos III; saludó a la plaza con 63 cañonazos. – G. F.
Octubre 21 al 25. – Fiestas de proclamación de Carlos III. Verificose el acto de la aclamación por el Alférez Mayor de la Ciudad, D. Antonio Dameto y Sureda de S. Martí, Regidor Decano, en un tablado que se construyó al efecto en la plaza de Cort, y asistieron invitadas todas las autoridades, tribunales, cabildo, nobleza, etc. Por la tarde entonó el Obispo en la Catedral un solemne Tedeum, y por la noche tuvo lugar un espléndido sarao en la casa de la ciudad, en el que se agasajó de un modo notable a los convidados. – El siguiente día 22 los caballeros corrieron sortijas en la plaza del Borne, divididos en tres cuadrillas con los colores encarnado, verde y blanco; doce padrinos con los colores de su respectivos apadrinados, dos Maeses de Campo y dos Despejadores con sus clarines y timbales delante. Terminada la función, pasaron a la Iglesia de S. Francisco de Paula donde se cantó un Tedeum: volvieron luego a montar a caballo, con antorchas encendidas; dieron un paseo por la ciudad y fueron a parar a la casa de D. Antonio Dameto y Sureda de S. Martí, Regidor Decano y Alférez Mayor, en la que la Ciudad, precedida por sus tambores y ministriles, el Comandante General, Obispo y cabildo, Tribunales, Caballeros y Señoras habían presenciado la función desde la terraza del edificio. Terminaron los festejos de este día con el agasajo y sarao, delicada y magnificamente dispuestos por el ilustre dueño de la casa. – El 23, el Alférez Mayor archivó el pendon levantado por el nuevo Rey D. Carlos III, con asistencia de todas las personas más notables de la capital. Por la noche hicieron los artesanos su mojiganga: reuniéronse en el baluarte de S. Jerónimo y salieron formados en este orden: marchaban delante cuatro soldados a caballo, espada en mano; seguía un clarinero tambien a caballo y otros dos montados en borricos, tocando la gaita: un Grande a caballo y otro en un borrico al frente de la cuarta parte de los gremios, en traje asiático, todos montados en jumentos y llevando antorchas en las manos: seguían figuradas las otras tres partes del mundo por las restantes de los gremios, con trajes apropiados, y terminaba la comitiva con un hermoso carro triunfal en el que se veían las columnas de Hércules, muchos músicos y, en la parte más elevada, una palmera debajo de la cual se hallaban el Rey y la Reina: deteníanse en algunos parajes, representaban pasillos alusivos al caso, y repartían profusamente poesías [549] en alabanza del monarca. Así discurrieron por toda la ciudad, que estaba iluminada como en los días antecedentes. – El día 25 se repitieron las luminarias, y la Marina dispuso un castillo de fuegos de artificio que se disparó en el rebellín de la punta de muelle. – G. T.
– 24 – Se cantó en la Catedral un solemne Tedeum en celebridad de haber llegado felizmente el Rey Carlos III al puerto de Barcelona. Para esta función extraordinaria, que dispuso el cabildo eclesiástico, con asentimiento del Obispo, fue invitado el Ayuntamiento, el cual contestó aceptando el convite y manifestando que tenía intención de haber celebrado idéntico acto, y ordenó que concurriesen todos los gremios con sus respectivos pendones. Entoldose la Capilla Real de la Seo como en la festividad del Corpus, y asistió numerosa y escogida concurrencia. – G. T.