Enero y meses siguientes hasta el día 11 de mayo. – Repetidas y varias funciones de rogativa pro pluvia en la ciudad y en todos los pueblos de la isla. – Co. Fr. – G. F. – N. F.
Marzo y meses siguientes hasta principios de Julio. – Epidemia de enfermedades agudas que se resistió a todo linaje de remedios conocidos y causó numerosas víctimas así en la ciudad como en los pueblos. – N. F. – G. T.
Abril 5. – Falleció D. Marcos Antonio Cotoner, último Jurado Militar o En Cap que había sido, y después Regidor Decano, Coronel de Dragones, Alférez Mayor de la Ciudad. Enterrósele el día 6, con gran pompa en la Iglesia de S. Jaime. – G. V.
Mayo 5. – Publicación del tratado de paz entre España, Francia, Inglaterra, Cerdeña, Holanda, Génova, Módena y Hungría. Por la noche hubo repique general de campanas; Tedeum general al día siguiente, luminarias los días 6, 7 y 8 y villancicos en la casa de la Ciudad cantados por las músicas de las capillas vieja y nueva. Reinó en estas funciones la mayor frialdad a consecuencia de la epidemia y carestía de víveres que se estaba sufriendo. – G. V.
Mayo 12. – Llegó la noticia de haberse levantado en armas los payeses de Ibiza y tener sitiado al gobernador en la capital de la isla. El 13 salió un jabeque con 300 soldados con rumbo a aquella villa. – N. F.
– 13 – Publicose un pregón participando al público la constitución de una compañía para adquirir trigos fuera del Reino, e introducirlos en la isla; invitose al vecindario a interesarse en aquella sociedad, de la cual formaron parte el Obispo, el Comandante General y otros hacendados y comerciantes, imponiendo cada uno la suma de 4.000 pesos. Añadía el pregón que los dos primeros Señores no percibirían ganancias y se obligaban a sufrir las pérdidas que [539] pudieran experimentarse. – G. V. – Co. Fr. (1)
NOTA (1) El impresionable Ferrer de S. Jordi llama a esta compañía «de usureros», presidida por Lucifer y sus sustitutos en la tierra, teniendo parte en ella «nuestro capital enemigo, el Comandante»; dice que hizo mil atrocidades, pues estando el trigo a 21 sueldos la cuertera en Bona, de África, en Mallorca se pagaba a 16 ss. la barcella, sin que pudiese adquirirse otro grano que el expendido por dicha sociedad: y termina tot era una trampa, una embusteria y una tramoia, i robaven a cara descuberta sens temor de Déu ni de la justícia etc., etc.
– 18 – Se embarcaron 800 marineros con destino a la Real Armada: eran casi todos payeses faltos de trabajo. – N. F.
– 22 – Pregón, de orden de la Real Audiencia, prohibiendo los juegos de parada y especialmente el titulado Auca, bajo pena de 500 libras al contraventor noble, y cuatro años de presidio al plebeyo, y mandando entregar las Aucas a un Escribano del Tribunal. – En 30 se publicó un edicto episcopal haciendo la misma prohibición, bajo pena de excomunion, y mandando entregar los enseres del juego a los Rectores de las respectivas parroquias. – G. V.
Junio. – A principios de este mes habían entrado en la isla muchos miles de cuarteras de trigo que adquirían los mercaderes y la compañía. El Ayuntamiento consideró conveniente repartir a los particulares las que estaban a su disposición, procedentes de las llegadas el año anterior, a proporción de los bienes que tenían continuados en el Catastro y con obligación de satisfacer su importe. Ordenose a todos los pueblos que fueran a la ciudad a tomar trigo a prorrata de lo que cada uno pagaba de Talla general, y, concluido este reparto, se publicó un bando disponiendo que los particulares se procurasen en la Sala un billete para tomar en los silos del Ayuntamiento (sitjes) el trigo correspondiente a su riqueza encatastrada; otorgose a cada uno cinco almudes por cada 10 libras de las continuadas en el Catastro, y no se administraba billete a quien no poseía bienes que alcanzaran a las 100 libs. Repartiose trigo a 7.087 personas, siendo el que más tomó, D. Guillermo de Berga, a quien correspondieron 118 cuarteras. – Co. Fr. – G. T.
Junio 16. – «Por este tiempo la Ciudad hizo una representación al Rey de la suma miseria que había en este Reino por la nunca vista e infeliz cosecha de granos que no llegó a 60 mil cuarteras, la que hizo tan poco efecto en su Real ánimo, o en el del Ministro, que no se dio crédito a la representación respecto de tener entendido en la Corte que, en lo exterior del fausto, no se conocian las necesidades ponderadas de Mallorca. Esta circunstancia dio motivo a los Regidores de la Ciudad para convocar una junta de 12 caballeros, proponiendo que, para quitar aquella siniestra inteligencia y acreditar la miseria de este Reino, era preciso hacer alguna demostración pública, y para ello se propuso quitar los coches y moderar los gastos superfluos. A lo de los coches se opuso D. Juan Bordils, Regidor, con suma terquedad: anduvieron opuestos los pareceres de los demás, que merecía la cosa tratarse con mayor seriedad que como en una gresca de gente ordinaria. Viendo los caballeros la poca uniformidad, se despidieron diciendo que los Regidores se ajustasen entre sí y resolviesen lo que les pareciese más acertado, que ellos se conformarían con su resolución. Resolvieron finalmente los Regidores dejar sus coches, cuya resolución la misma mañana se participó a los 12 caballeros. Esto sucedió el día 3 de setiembre y, en efecto, se dejaron los coches, particularmente los de los Regidores y Caballeros más principales, y si quedó alguno fue de Ministros y oficiales, o de algunas casas que con un mal coche podían parecer caballeros.» – G. T. – G. F.
Setiembre 14. – Se suprimió el Derecho o arbitrio titulado del aguardiente, creando uno nuevo de 7 ss. sobre cada carga de vino. Los Síndicos Forenses tomaron la administración de este tributo, obligándose a pagar 19.000 pesos a S. M., más todas las cargas a que venía sujeto el quinto del vino. – G. V.
– 22 – Entraron dos navíos holandeses con 10.000 cuarteras de trigo y otros géneros de comercio. – G. V.
– 24 – A consecuencia de haberse inundado la ciudad de pordioseros de los pueblos (Santanyí se despobló casi por completo) hubo necesidad de alimentar a los pobres publicamente, arbitrándose el darles una sopa en el convento de Religiosos Capuchinos: el Comandante General, D. Juan de Castro, remitió con tal objeto 20 cuarteras de legumbres. – G. F.
Octubre 1.° – Por sentencia definitiva del Obispo, D. Josef de Zepeda, fechada en 28 de Setiembre último, se declaró válido y no comprendido en los decretos de Urbano VIII el culto del Beato Ramon Llull. Profirió el Prelado este fallo en la información jurídica que se practicó, oyendo, bajo juramento, a los hombres más graves de la isla, inclusos los Religiosos Dominicos. Celebrose este suceso con [540] repique de campanas y fuegos artificales en los Mínimos, Montesión y S. Francisco de Asís, donde se cantó un Tedeum. – G. F. – G. V. – G. T.
– 22 – Marchose de Mallorca el Obispo D. Josef de Zepeda, trasladado a la diócesis de Soria. – G. T.
Noviembre 16. – Tedeum y procesión per ambitum en la Seo, en acción de gracias por lluvia general en la isla. – G. V.
– La cosecha fue este año muy escasa.
Trigo y candeal 76.521 cuarteras
Cebada 37.663 cuarteras
Avena 23.038 cuarteras
Legumbres 21.862 cuarteras
Mezcla de avena y cebada 3.876 cuarteras
G. F.
– El grano introducido en Mallorca por la compañía, y por los mercaderes particulares, fue:
Trigo 132.876 cuarteras
Rutxerla 28.540 cuarteras
Cebada 6.220 cuarteras
Habas 11.250 cuarteras
Judías 840 cuarteras
Garbanzos 1.270 cuarteras
Arroz 12.470 sacos.
Mientras la compañía introdujo trigo, estuvo al precio de 12 a 14 ss. la barcella: luego se abarató y entonces lo que encareció fue la moltura: no se molía a menos de 1 s. y 4 u 8 ds. la barcella. – Co. Fr.
«Desde S. Miguel de este año hasta junio del siguiente 1750 hubo en la ciudad y en la isla muchos pobres: iban a estols, (bandadas) y en la casa en que daban una malla, (medio dinero) el día que lo hacían iban de 5 a 6.000, como era en casa del Comandante, Regente, etc.; era un terror ver a las jovencitas y mujeres con 3 o 4 chiquillos pidiendo misericordia; aún había más pobres vergonzantes cuyos clamores se oían por la noche pidiendo limosna; nadie tenía dinero, ni trabajo los menestrales; los ricos no podían cobrar sus rentas y todo el mundo estaba en suma miseria; más eran las casas que comían una sola vez al día que las que comían dos, y feliz la que podía hacerlo caliente una vez al día. Los venideros no creerán la suma calamidad y miseria en que nos encontramos.» – Co. Fr.
– A fin de Octubre se reprodujo la epidemia de los primeros meses de este año. – N. F.