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1658

Álvaro Campaner y Fuertes, Cronicón Mayoricense. Año 1658

FEBRERO 28. – Edicto del Virrey tasando la cuartera de candeal a 5 libras, el trigo a 4 lbs. 2 ss. y la cebada a 2 lbs. 1 sueldo. – C. F.

– «Por principio de marzo de 1658 se acabaron de prevenir en este puerto de Mallorca 4 navíos, 3 saetías y 5 fragatas de remo, las que se hicieron al mar, tomando diferentes rumbos; el principal navío llamado S. Antonio comandado por Luis Soler, tiró al Estrecho de Gibraltar, y delante de Cartagena se avistó con 3 navíos ingleses, los que embistió, y duró el combate algunas horas, pero quedaron vencidos los ingleses, entrando las presas en Cartagena, cuyo Gobernador mandó al capitán de nuestra nave acomboyasen a algunos navíos que pasaban a Orán con pertrechos militares, como lo ejecutaron los nuestros. Dieron después vuelta a Berbería, y saliéronles al encuentro 3 bajeles, y se trabó la pelea con pérdida de 200 moros, pero se escaparon huyendo a Argel, donde el Rey mandó ahorcar a los Capitanes por cobardes, advirtiendo pero que de la costa de Occidente salían dos navíos ingleses, los que alcanzaron y prendieron los nuestros; quedó nuestro Capitán herido de peligro y murió dentro de breves días. Entraron después otra vez en Cartagena, y tomando refrescos, se volvieron a Mallorca con los 5 buques apresados. El bajel San Josef partió de Mallorca con la saetía capitaneada por Juan Servera, mallorquin, hombre de valor; encaminaron su viaje a Levante, descubrieron un navío inglés de 44 piezas de artillería, y trabose el combate y quedó rendido el inglés: su cargo 484 cajones de azúcar de 12 quintales cada uno, cueros y especiería y algodón. Dieron después con una saetía que también apresaron y hallaron en ella 2.000 pesos en dinero y otros géneros preciosos. El Capitán Juan Casas que mandaba otro navío, dirigió su camino a la costa de Francia donde sujetó un navío, y armó el navío apresado en guerra guarneciéndole de gente mallorquina, y en breve apresaron un navío inglés y tres saetías con algunos géneros de mucho valor. No tuvo menor fortuna el Capitán Bartolomé Rovira, pues habiendo costeado la Cerdeña, rindió en sus cercanías un navío inglés cargado de paños y lienzos muy finos, y entró en Cáller donde vendió el buque por 2.000 pesos. El Marqués de Castel Rodrigo que era Virrey de aquella isla, bajó a la marina para conocer aquellos esforzados marineros a quienes distinguió con particulares demostraciones de benevolencia y de aprecio, y con descuido puso al cuello del valeroso Capitán una preciosa cadena de oro; diole también un diamante muy fino. Este correspondió al Señor Virrey enviándole un rico presente y al volverse a Mallorca apresaron otro navío inglés cargado de azúcar.»

«Partieron también por dichos tiempos algunas escuadras mallorquinas que corrieron las costas de Salé, Túnez y Bona, de cuyas costas sacaron varios buques enemigos, y saquearon los puertos de sus marinas. Otros navegaron al Archipiélago, haciendo gran daño a los enemigos que venían de Alejandría y Alepo, retirándose después a esta isla cargados de lienzos y otros géneros de mucho valor. El poco cuidado que tuvieron nuestros antepasados en conservar las noticias que les hacían honor no nos permite mayor individualidad en la materia. Las noticias de tan favorables expediciones llegaron a oídos de S. M. quien ordenó a D. Josef de Lanuza, Virrey de Mallorca, que animase a los mallorquines a que prosiguiesen con el valor que acostumbraban, y, en su consecuencia, por últimos de setiembre de 1658 salieron 3 escuadras de este muelle 2 de ellas tomaron el rumbo de Levante, de las que no tenemos noticia alguna. La última que se compuso de los navíos cuya capitana fue San Francisco, gobernada por el Capitán Jaime Llorens, mandó al Almirante que hiciese vela a la vuelta de Cerdeña. Llegó a Córcega y vio salir dos navíos de moros que infestaban aquellos mares, de los cuales pudo apresar el uno, y el otro se escapó haciendo fuerza de velas; en el apresado murieron 50 moros en el combate, 20 se anegaron y 30 quedaron cautivos, y el buque se incendió por inservible. El tercer día dieron vista a un navío inglés de 58 cañones al que apresaron, y su útil importó 40.000 ducados. Uniose la almiranta con la escuadra; la capitana montaba 28 piezas de artillería, 30 pedreros y 250 hombres, la almiranta 20 cañones y 80 hombres; el Patache llamado San Josef 18 cañones, algunos pedreros y 150 hombres; tomaron el borde a Poniente y cerca de Cartagena apresaron una fragata inglesa de 25 cañones que fue vendida por 20.000 pesos. Hicieron vela a la costa de África y en alta mar descubrieron 3 navíos que otro bajel nuevo había apresado con el que [419] iban para Berbería; hiciéronles dejar la presa, pero los moros con la oscuridad de la noche pudieron escaparse. Los géneros de esta presa se vendieron por 50.000 pesos, y por ser bueno el navío de 40 cañones, se añadió a los 3 de la escuadra de Mallorca y le nombraron Ntra. Sra. del Carmen. Llegaron al puerto de Orán para carenar los navíos, y viendo venir por la parte del Estrecho 6 navíos, salieron a reconocerlos; uno de los 6 se apartó de los 5, por ser de nación diferente, pero fue seguido del Capitán Francisco Surió con su navío San Josef; luego los 5 navíos les enviaron el esquife para que se rindiesen los mallorquines (eran ingleses), pero la respuesta fue con los mismos términos de que se rindiesen ellos a los mallorquines; pareció muy arrogante al Almirante inglés la respuesta y empezó a jugar la artillería disparando 100 cañonazos de un golpe, pero los nuestros se defendieron con igual tesón: intentó una nave inglesa el abordaje, pero la capitana haciendo fuego con los pedreros, le derribó toda la plaza de armas; entraron en ella los mallorquines ganándola con muchos muertos de los contrarios, que casi todos perecieron en el combate, y los nuestros quemaron después el buque. Este suceso escarmentó al enemigo que solo tiró a desarbolar nuestra capitana, pero esta se defendió con mucho estrago de los ingleses, y entrada la noche, se acabó el combate, el que los Historiadores Españoles acreditan todos de muy heroico y que se debió mucho al capitán del navío San Antonio, Pedro Aleix, el cual en tiempo de las guerras de Cataluña, apresó 300 velas enemigas. Aderezada la escuadra en Orán (donde volvió a dar de la banda y carenar los navíos), salió el día 7 de diciembre y descubriendo dos navíos ingleses cargaron sobre ellos, y en breve les rindieron; venían cargados de azúcar, canela, tabaco, escritorios primorosos y diamantes: su valor 30.000 pesos. Habiendo dejado esta presa en Málaga corrieron el reino de Portugal hasta el cabo de Finisterre, en Galicia, llamando a los barcos que estaban ancorados en los puertos, que saliesen al desafío, pero ninguno se atrevió a salir, antes bien las poblaciones vecinas al mar fueron desamparadas de sus vecinos, tal fue el terror que les infundía la vista de nuestra escuadra victoriosa.» – G. T.

 

MAYO 19. – Empezaron las fiestas y luminarias por el natalicio del infante D. Felipe. Este día hubo solemne función religiosa y procesión general: por la noche paseo a caballo en que iban delante los forzados, seguian 80 caballeros ricamente vestidos, y luego los Jurados y el Virrey, componiendo 37 pares que se apearon al llegar a la Lonja, desde cuya galería presenciaron los fuegos artificiales que tenían preparados los mercaderes dentro del mar, figurando una nave que combatía con un castillo. – El 20 por la tarde un volatín hizo sus habilidades sobre una cuerda en la plaza de Cort, con gran diversión de la concurrencia: por la noche mojiganga de muchachos a pie y montados en jumentos con varios disfraces, hachas encendidas y música; otra de hombres a caballo con sábanas y llevando en las manos una alcachofa de cuyo centro salía un cirio encendido; y cabalgata de los caballeros del Estafermo, primorosamente encamisados y con antorchas en las manos. – El 21 fiesta de toros en la plaza de Cort por cuenta de los carniceros; salieron unos cargados de cohetes y carretillas y otros lucharon con perros; por la noche los jesuitas hicieron tres carros triunfales, con músicos en el 1°, cantores en el 2°, y unos niños que representaban pasos alusivos al natalicio del Príncipe en el 3°, entre los carros una cabalgata de muchachos muy bien disfrazados de varias maneras, con hachas en las manos. – El 26 por la tarde, Estafermo en el Borne; fue mantenedor D. Ramón Despuig, ayudante D. Antonio Dameto, y los justadores fueron 15, todos ricamente vestidos. Se dijo que el mantenedor gastó 22 quintales de confitura: concluyó la función a las 6 de la tarde. – Cl. Fl.


Información relativa a don Pedro de Santacilia y Pax.

1658


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