ABRIL 18. – Llegó una nave de Valencia en la que iba el Obispo de Barcelona D. García Gil y Manrique, castellano, de la villa de Molina, el que, por razón de los sucesos de Cataluña, había emigrado a Madrid y resuelto después venirse a morir a Mallorca. Recibiéronle el Obispo Rocamora, el Inquisidor D. Francisco de Gregorio y muchos caballeros, acompañándole en sus coches a casa del Sr. Umberto Fuster, al extremo de la calle de Morey, donde le tenían preparado alojamiento. – J. F.
MAYO 8. – En la noche de este día se descubrieron muchos fuegos y, temiéndose que señalaran la presencia en nuestras aguas de la armada francesa, se convocó por pregón a los doscientos y caballos forzados, y se ordenó que todos estuviesen preparados con las armas listas: dirigiéronse las dos compañías de los doscientos a la Porrasa y esperaron allí hasta que, por una falúa enviada desde el muelle de la ciudad, supieron que eran barcos de España, de los cuales entraron doce galeras en el puerto, quedándose en alta mar los demás bajeles redondos. El 11 se marcharon en dirección a Menorca, donde debían reunirse con otras galeras e ir al socorro de Tarragona, amenazada por los franceses. – J. F.
JUNIO 10. – Domingo. Torneo en el Borne en solemnidad de las paces celebradas entre [406] los caballeros de Canamunt y los de Canavall. Su interesante descripción hecha por un testigo presencial es al pie de la letra como sigue: (1)
(1) La curiosa relación del Estafermo celebrado en el Borne en 10 de junio de 1646, para solemnizar la completa reconciliación y paces de los bandos de Canamunt y Canavall, que por tanto tiempo agitaron profundísimamente la sociedad mallorquina, se debe, según asegura Terrassa en sus Anales M. S., al historiador D. Vicente Mut. Existen poquísimos ejemplares de este raro folleto impreso; del que se custodia en la Biblioteca Provincial de Palma se toma el texto que transcribimos, (con su peculiar ortografía) el cual, por otra parte, también copió Terrassa en el trabajo antes citado. Es de advertir que el opúsulo en cuestión no lleva firma de autor.
«Relación del Estafermo que se corrió en Mallorca; Domingo a 10 de junio de 1646.»
«Compuestos los disgustos de algunos Caballeros de Mallorca, y echa una paz general tan deseada de todos y tan dichosamente efetuada, y jurada en manos del Ilustris. Señor Don Fr. Tomás de Rocamora, Virrey, y Obispo deste Reino se trató luego de hacer una Fiesta, que ha sido de un Estafermo, y de las mayores que se han visto en esta Isla. Escribirela con la llaneza de mi estilo, sin valerme del espíritu de adornarlo, por no hacerle sospechoso, y porque no sabré alabarla dignamente; que aunque pongo a cuenta de mi cortedad, la culpa, la excuso creyendo que ningunos retóricos colores llegarán al encarecimiento que merece, y que una simple narración trae consigo recomendación de verdadera. – Corrió la Fiesta por cuenta de la Cofradía d S. Jorge, y sorteó Tomás Forteza, Mantenedor, el mismo que habían deseado los Caballeros, y en quien aseguravan el lucimiento, que ha correspondido al deseo de todos. Sortearon después ocho Caballeros, Juan Odón Togores, Jaime de Oleza, Fernando Gual y Moix, Don Albertín Dameto, Don Juan Puig del hábito de Santiago, Marco Antonio Net, Baltasar Serralta del hábito de Calatrava, y Jerónimo Salas. – Los que salieron convidados fueron Francisco Cotoner del hábito de Santiago, Gaspar de Puigdorfila, Don Miguel Sureda del hábito de Alcántara del Consejo de su Majestad y su Procurador Real, el Conde de Zavellá, don Mateo Forteza del hábito de Montesa, Don Pedro Español del hábito de Calatrava, Don Miguel Ferrandell, Gabriel Comellas, Antonio Gual Desmur, Alfonso Dusay, y el Capitán D. Tomás de Verí del hábito de Calatrava. – Mandose a todos que no pudiesen llevar oro, plata ni seda, ni mas que dos lacayos, y acusáronseles con apretadísimas órdenes las constituciones de la Cofradía que aunque fue para excusar excesos en el gasto, solo pareció haberles procurado ocasión de lucir mas, porque el oro, y plata natural quedaron envidiosos al arte, pues no se mide la ostentación de la gala con el valor de los metales, que la enriquecen, sino con el aprecio del buen gusto que la sacó, y en este género cupo quanto se pueda imaginar lo costoso. – El campo deste ejercicio militar fue el Born; plaza de cuatrocientos pasos de largo, y sesenta de ancho, muy a propósito por las muchas ventanas, y balcones de los gallardos edificios que la hermosean, y con los tablados con que se guarnecieron sus lados, muy capaz para la mucha gente que concurrió de la Isla toda. Sábado por la tarde se convidó al Señor Virrey, a los magníficos jurados, y demás personas que suelen tener puesto señalado; y a la noche hubo paseo de coches, y mucho concurso en la plaza como la víspera de toros en Madrid. – Convidose también al Señor Conde de Oñate, que había llegado con algunos Caballeros en una galera, y pasaba por Embajador a Roma; muy estimable acaso, en honra, y en mérito juntamente de la Fiesta, para que no le faltasen testigos, y aplausos forasteros; que según la admiración que hicieron de ella, se juzgó que pasaba de lisonja, y cortesía de huésped. – Domingo a las dos de la tarde pareció vistosísima la plaza, los balcones y ventanas con ricas colgaduras; asistió el Señor Virrey, y Obispo en el balcón del Marqués de Tornigo, en su compañía los Magníficos Jurados, Regente, Baile y Veguer con todo el Magistrado; y en el mismo balcón junto a la otra parte de la silla del Señor Virrey se había hecho una cortadura de tafetanes a modo de ventana para el señor Conde de Oñate. En las casas de Francisco Brull estava el Señor Obispo de Barcelona, con él Don Francisco Gregorio, Inquisidor de este Reino; en las deJGerónimo Pont la Real Audiencia, y a sus puertas la tienda del Mantenedor; en los tablados de la misma sera, el Estandarte, y Priores de la Cofradía de San Jorge, y luego los Canónigos. En las demás ventanas y balcones, las ricas y lucidas galas de las Damas se dejaron admirar a vista de su hermosura Mallorquina. – Habían ya tocado repetidas veces los Ministriles, en diferentes coros, cuando un clarín llamó los ojos y las atenciones de todos a vista del Mantenedor que entraba en la forma siguiente: venían despejando la plaza los [407] Maeses de Campo Nicolás Rusiñol, y Antonio de Verí; después de los atabales, seis trompetas, y dos clarines, entraban dos lacayos llevando dos Caballos de diestro gallardamente enjaezados: venían veinte y cuatro Padrinos con sus lanzas, y en su debido lugar los cuatro de llave, todos con ricas y lucidas galas. Llevaba el Guion Gaspar de Puigdorfila y a su lado Jacinto de Oleza, y Don Mateo Zanglada, aquellos dos, Priores, y este Clavario de la Cofradía. – Entró el Mantenedor Tomás Forteza con su Ayudante, D. Pedro Verí, por la parte del Mercado, y como se empezó a descubrir desde lejos un monte de plumas en su cabeza, y una selva de otras en la del Caballo, con la pomposa ostentación del bruto hizo muy agradable la entrada, y más vistosa por su persona, porque a más de ser Caballero tan bien apersonado, y galán, supo parecer tan bien compuesto a Caballo, que no sabrá mi pluma ajustarse al encarecimiento de las esperanzas que en su desempeño concibieron todos. Iban los lacayos vestidos con mucha gracia; los paramentos de los Caballos y del de su Ayudante eran unos bordados de oro sobre campo blanco, y en él follajes diferentes de oro perfilados de carmesí con vistosísimas piedras químicas, con un bizarro León en la grupa. – Dio en fin el Mantenedor sus dos repelones, y medió y saludó al Señor Virrey, y Jurados: revolviendo el Caballo, saludó las Damas y echó sus motes de singular ingenio, y acabando de dar la vuelta por la plaza, tomó su puesto, y a su lado el Ayudante D. Pedro Verí que había entrado con él, y no menos bizarro. – Entró de los que sortearon forzados el primero Juan Odón Togores, con su clarín, los Maeses de Campo, cuatro Padrinos con sus lanzas con listas doradas, dos Lacayos y dos Padrinos de llave, y en esta forma entraron todos los demás. Pero los paramentos de su Caballo estaban curiosamente labrados a escamas y en cada una de ellas una estrella, y un grifo de plata relevada: Los de Jaime de Oleza con guarniciones de oro sobre campo azul, y blanco, y en los cuadrados unas estrellas, y mascarones de plata con mucha proporción. Los de Fernando Gual y Moix, con unos como encañados de oro sobre azul, y en sus cuadros unas flores de plata de hermosa diversidad; Los de D. Albertín Dameto con unas como espigas de plata con granos de oro sobre campo azul con rubíes, y otras piedras muy lucidas; Los de D. Juan Puig con escultura de oro relevada sobre campo azul y en aquellas unas escamas con perlas, y piedras, artificiosamente compuestas, y de gallarda obra; Los de Marco Antonio Net con unos mascarones de oro y bordados de plata de alegre vista, y muy bizarros; Los de Baltasar Serralta con unos relieves de oro, y con hermosa variedad de racimos; y los de Jerónimo Salas se componian de unas fajas con curiosísimos bordados, y en estos muchas esmeraldas, rubíes y perlas; obra de habilidad y de primor. – Entraron después los combinados, y los paramentos de Francisco Cotoner constaban de unas fajas escamadas con unas rosas de oro, y sobre cada una de estas una esmeralda, y alrededor una orden de perlas, y otra de unas medias avellanas de oro cercadas de pedrería, y en sus pendientes unas caras de oro, todo con apacible y alegre variedad; Los de Gaspar de Puigdorfila también tenían unas escamas sobre campo de plata, y guarnición de oro, con mascarones, y flores primorosamente adornadas de piedras; Los de Don Miguel Sureda con un recamado realzado de oro sobre el campo verde de unas fajas sembradas de riquísimas joyas, que se formaban de veneras de oro cercadas de esmeraldas, y rubíes, siendo su principal labor de todo el jaez una cantidad de perlas tan bien imitadas, que nunca se han visto los ojos con tan buena ocasión de disculpadas ilusiones; Los del Conde de Zavellá tenían unas eses de plata con remates de unas garras de oro, y en medio de los cuadrados unas esmeraldas, y rubíes, sobre unas flores de acertadísima invención digna como en sus motes, de su aplaudido ingenio; Los de D. Pedro Español con unas flores de oro sobre campo azul y blanco, y con hermosa variedad de piedras; Los de D. Mateo Forteza casi de la misma labor con vistosos cuadrados perfilados de oro; Los de D. Miguel Ferrandell con mascarones de plata, y contornos de un gallardo follaje; Los de Gabriel Comellas con unos lazos bordados de oro, con mascarones de plata, y fluecos blancos, que parecieron de muy buen gusto; Los de Antonio Gual Desmur con unos follajes de plata sobre campo azul, lucidos y bizarros; Los de Alfonso Dusay con unas flores de oro sobre campo azul, y blanco, con vistosísima variedad de piedras; y ultimamente los de D. Tomás de Verí con bellos follajes de plata sobre campo azul, con primorosos pendientes de escamas de plata, y variedad de piedras. Todos tuvieron muy buen gusto en los vestidos de los trompetas, y lacayos, vistiéndoles [408] al uso de diferentes provincias, que en el Mapa del mundo (así llamo la plaza de la Fiesta) hacían bella margen de diferencia de naciones. Escribir agora la gallardía de los volantes, la industriosa novedad de toneletes, los florones de las grupas, las cimeras, los plumajes, los tocados, y cabezas de los Caballos, las empresas, y agudísimos motes, sería intentar acabar la imagen y no una línea; fuera pretender no haber yo quedado corto. – Entraron pues todos los Caballeros en la orden que se ha referido. Corrió Tomás Forteza todas sus lanzas como sus cuatro primeras que son las que solamente en el Mantenedor concurren al premio y ninguno se le pudo señalar igual al que mereció en todas. Fue necesario darle orden que descansase de algunas, para que las desempeñase con el acierto que las corrió el Ayudante D. Pedro Verí. Los demás Caballeros así Forzados como convidados corrieron también sus lanzas con brío, gala, singular destreza y merecidos aplausos. – Concluyose la fiesta con la folla, y la salida, que como fue de todos, puestos en orden, pareció excelentísimamente. Una lanza le rompió al Estafermo el azote, quizá por ocioso; otras le quitaron el escudo; quedó la plaza poblada de astillas, y anocheció a hora que pareció se había ajustado el día con el tiempo que pidió la fiesta; el que la escribiere en verso dará licencia al estilo Poético para juzgar si los Caballos de la Fiesta corrieron más que los del Sol para alcanzalle el tiempo; si el Sol se precipitó a esconderse de envidioso o porque dejaba estrellas, o si había esperado aprendiendo luces de las galas en cuya reflexión de rayos se miraba. – Quedó gustosísimo el Ilustris. S. D. Fr. Tomás de Rocamora, Virrey, y Obispo, como quien ha obrado en las paces con tanta atención, y acierto, conservándole al Reino esta quietud, y días de celebrarla. Quedaron contentísimos los Caballeros (y todo el pueblo) viéndose tan unidos, gozando de los frutos de la paz, y para no hacerla ociosa, ocupados en ejercicios dignos de su nobleza.»
AGOSTO 31. – Entraron por la tarde 6 galeras de Dunquerque. El mismo día lo hicieron otras 4 cargadas de mercancías, y el viernes se marcharon las primeras. – J. F.
SETIEMBRE 8. – Llegaron 40 galeones cuyo general era D. N. Pimentel: no hicieorn salva. El Obispo, Virrey interino, se llevó a comer al general; lo paseó luego en su carroza con 6 mulas, y al día siguiente se fueron a Tarragona. – J. F.
– 15. – Llegaron 5 galeras de España que iban en corso y llevaban a D. Vicente Ram, Conde de Montoro, Virrey electo, el cual desembarcó el mismo día y juró in continenti, después de haberse celebrado solemnemente su entrada. – J. F.
– 24. – Entraron 9 galeras de Nápoles y Sicilia, en las cuales iba un príncipe Condestable de Castilla y un almirante. Quedáronse dos galeras y se marcharon las otras en 25. En 5 de octubre se embarcaron en ellas el Príncipe y el General (quienes habían estado aposentados en casa de D. Pedro Santacilia y en otras) y un magnate que conducían preso de orden de Su Majestad, al cual se tuvo en el convento de Itria con guardia de arcabuces de los doscientos. – J. F.
– En este año se levantaron en Mallorca 500 hombres por D. Pedro Santacilia; fueron sus capitanes, Antonio Gual Desmur, Marcos Antonio Net, Nicolás Fullana, Jaime Morell, sargento mayor, Bernardo Andreu y su ayudante Lorenzo Gelabert; marcharon a Tarragona al mando del mismo D. Pedro Santacilia. – G. T.
Siguiendo orden real de 20 de junio recluta 500 mosqueteros y los conduce a Tarragona para sumarse al ejército de asedio de Lérida. El rey ordena al procurador real correr con los gastos de esta leva (ver la documentación aportada por J. Juan Vidal, en Felipe IV y Mallorca. Los servidores del rey, Palma, 2014, 214).
Gener de 1646-
És nomenat ecònom d'Alcúdia
Fra Josep Calbés.
Any
1646-Propietaris d'Escorca: Pere Bon
Massip té Son Massip, valorada amb el seu bestiar en 10.000 lliures.
Antoni Cànaves de Menut té una possessió i bosc valorats en 8.000
lliures. També té la meitat de Binifaldó, valorada en total en 2.500
lliures. Miquel Joan Cànaves de Mosso té una possessió valorada en
7.100 lliures. En 7.000 lliures està valorada la possessió de Muntanya
dels hereus de Martí Martorell.Joan Amer d'Es Pujol té una possessió
amb bestiar valorats en 6.000 lliures. Jaume Llobera d'Albarca té la
possessió valorada en 3.000 lliures i el mateix preu la possessió també
d'Albarca de Jaume Solivelles "Pontico". Nadal Cànaves de Mosso té una
possessió valorada en 2.800 lliures. Els hereus del soldat Marcó tenen
una possessió valorada en 2.500 lliures. Joan Cerdà de Mortitxet té una
possessió valorada en 2.200 lliures. Miquel Llobera d'Albarca té Son
Colom, valorada en 1.500 lliures.
Any 1646 - El virrei fa empresonar Vicenç Ramis de Muro, advocat d'Alcúdia i conseller per desacatament.
El
4 Gener 1646 és nomenat ecònom de Campos
Fr. Domingo Caparó,de l'Ordre de Predicadors.
31 de març de 1646-Els jesuïtes de Monti-sion venen a Bartomeu Horrach unes cases situades en el carreró que va del carrer de la Capelleria al de sant Miquel.
maig
de 1646 - Enganxant les xarxes a l'estàtua el patró Pere Fontanilles
destroça La Nimfa de la Fe amb sa creu de bronze dels jardins de la
Llotja, acció que el fa parar a la presó fins que no pagui el seu valor
de 200 lliures al Col·legi de la Mercaderia. En la seva defensa
atribueix els fets a uns atlots que estiraren les cordes i al fet que
l'estàtua no estava ben assentada, de manera que li perdonen 100
lliures.
10 de juny de
1646- Publicació
de "Marte
en la paz"
primera poesia coneguda escrita en castellà a Mallorca per Antonio Gual
de Oleza. Canamunt i Canavall deixen les armes.
27 de juny de 1646-És nomenat ecònom de Bunyola Fr. Domingo Caparó,de l'Ordre de Predicadors.
31 d'agost de 1646-
Celebració en el Born de la pau dels Canamunt i Canavall.
9
de setembre de 1646- Mor Baltasar Carlos a
Saragossa, fill de Felipe IV.
11 de setembre de 1646- És nomenat ecònom de Campos Fra. Josep Sans.
15 de setembre de 1646
. Arriba el nou virrei Vicenç Ram de Montoro.
9
d'octubre de
1646-Mor a Saragossa el
príncep Baltasar.
21 de desembre de 1646- Enterren Maria Aina Castell en el vas dels Castell, a la capella de la Concepció de sant Francesc.

Obra de Joan Blanquer (1646)