FEBRERO 20. – A cosa de tres horas de día, por orden del Obispo y Virrey interino Don Baltasar de Borja, se intentó el registro de la casa de D. Francisco de Villalonga, familiar del Santo Oficio, para detener a un capellán Barenys que se dijo era bandolero, y aquel caballero se opuso a la entrada en su domicilio, por no llevar permiso del Inquisidor: envió este un secretario para practicar un reconocimiento, pero no se halló el delincuente, por habérsele facilitado la huida. El mismo día fue preso D. Francisco Villalonga en la Cárcel Real: a instancia del Inquisidor se le puso en libertad por la tarde. – El 22 siguiente, con auxilio de los doscientos, fue preso otra vez el mencionado caballero y además Jaime Cugullada, guarda del mar por el Santo Oficio: el 23, de orden del Virrey, se detuvo a Don Sebastián Garcés, alguacil de la Inquisición, Juan Garau, notario de secuestros, el alguacil Ballester y Cosme Comas portero de la parte foránea o rural; y se los colocó separados con cadenas y grillos; el 24 se intimó al Doctor Juan Bautista Gori, Juez de Corte (que los había preso) que los entregara en el término de 24 horas; el 26 se le hizo segunda intimación; el 27 se le excomulgó en la Catedral, Santa Eulalia, Sto. Domingo, Montesión y la Merced; el 28 se repitió la excomunión con participantes, el 1.° de marzo se anatematizó a dicho Oidor en la Seo, Sta. Eulalia, San Miguel y San Nicolás, y el mismo día extrajeron violentamente de la cárcel, protestando que los sacaban a la fuerza por no querer salir ellos de grado, a Juan Garau, Cosme Comas y Jaime Cugullada.
– En 2 de marzo se publicó el entredicho en la Seo: el Domingo 1° de Cuaresma, 4 siguiente, se publicó un edicto episcopal, y el propio día fue preso el capellán Barenys y recluso en la cárcel del Palau. – El miércoles 14 de marzo se notificó al Obispo, en su calidad de Virrey, al Regente Vallonga, al Juez Gori, y al abogado Fiscal Don Josef de Pueyo, y a Guillermo Alcover, Procurador instante de Fiscal que, dentro de 24 horas, casasen, anulasen y desistiesen de los procedimientos y citaciones que habían dirigido al Inquisidor, y que entregaran las personas de D. Sebastián Garcés y D. Francisco de Villalonga, bajo pena de excomunión y multa de 500 ducados para gastos del Sto. Oficio a cada uno. – El 15 nueva intima para que se hiciese lo que se pedía dentro de 12 horas, bajo apercibimiento de ser excomulgados publicamente; el 16 por la tarde se excarceló a los presos y el Inquisidor mandó alzar el entredicho: el 17 salió el alguacil Ballester excarcelado bajo fianza de mil libras. – J. F.
MAYO 20 y siguientes. – Declarada Patrona de esta c[iudad] y r[eino] la Purísima Concepción, a virtud de acuerdo del Consejo de 22 marzo anterior, se celebraron solemnísimas fiestas, las que empezaron el 20 de mayo con un gran repique general de campanas: el 26 pregón público a son de tambores y trompetas, anunciando la festividad y concediendo el Obispo 40 días de indulgencia a todos los que encortinaran los sitios por donde debía pasar la procesión, y delante de la Sala de la Juraría se pusieron tambores, trompetas, chirimías y trompas largas, que tocaban cuando llegaban los Jurados con sus gramallas: la misma tarde llevaron los carniceros dos bueyes a la plaza de Cort, uno para torearlo y otro lleno de cohetes; por la noche repique y luminarias generales por toda la ciudad, terrados, campanarios, etc: no pudo verificarse una cabalgata a causa de la lluvia, que también echó a perder los fuegos preparados por los defensores de la Mercadería en la Plaza de la Lonja. Estaba la Seo magníficamente adornada de damascos, tafetanes etc. – El 27 misa de Pontifical; en el Ofertorio sentose el Obispo delante del altar y, en un misal que tenía abierto, prestaron juramento de defender el Misterio de la Concepción de la Santísima Virgen María los Jurados y el Síndico Clavario de la parte foránea, en representación de todo el Reino. Por la tarde llovió mucho y hubo necesidad de aplazar la procesión hasta el 30: por la noche, cabalgata a que concurrieron el Virrey, Jurados y muchos caballeros. El 28 por la noche tuvieron efecto los fuegos en la plaza de la Lonja, consistentes en un castillo y una nave llenos de cohetes; presenciáronlos el Obispo, Virrey, Jurados y mucha nobleza, desde un tablado y ventanas de la plaza, y luego fueron al Borne donde había una fortaleza con cuatro torres, a la que dieron fuego los Jurados y duró más de un cuarto de hora. Entraron después por la parte de la Soledad hasta 27 pares de caballeros, con sus criados, todos a caballo y con hachas encendidas, y dieron la vuelta a la plaza haciendo paradas, en cuya ocasión por causa de haber subido mucha gente sobre el tablado en que se quemaron los fuegos, se hundió este y hubo muchos niños y hombres descalabrados: fueron luego a la calle de Morey, donde corrieron todos hasta la media noche en que concluyó esta encamisada. El 29 llovió más de 10 horas sin intermisión, y el 30 hubo necesidad de prolongar nuevamente la procesión hasta el día 2° de la Pascua de Pentecostés. Este día, 2 de junio, después de completas, vistiose el Obispo de Pontifical, se organizó la procesión yendo delante los gremios con sus pendones, los religiosos de todos los conventos, el clero parroquial y el catedral, y salió siguiendo el curso de la del día del Corpus. Hubo en la procesión a la cual asistió el Obispo y los Jurados, estos llevando el palio, notables invenciones; entre ellas figuraron las ideadas por los religiosos de la Merced, los cuales llevaban 30 niños vestidos de cautivos, cada uno de los que dijo [sic] un terceto a la Purísima, al pasar por delante del altar mayor de la Seo, donde se hallaba el Obispo sentado y vestido de Pontifical; detrás otro esclavo con máscara negra, quien haciendo reverencia dijo:
«Aunque negro, no tíznamo
que María estar más digna
y aun que no querer daminga
yo no ser braca juramo.» (1)
Y otro vestido de turco que era como Señor de los esclavos, dijo:
«Mahoma en Son Alcorà
manar María digam
nous tocar culpa de Adam.»
Detrás marchaban los religiosos; un hombre con máscara tocando la guitarra, a cuyo son bailaban dos niños con cascabeles en las piernas. Llevaban los Carmelitas otro niño vestido del hábito de su orden, representando al Profeta Elías, con una espada en la mano y una cuartilla que decía:
«Soy yo el primer fundador
De la limpia Concepción
Y dexo la sucesion
A mis hijos con amor.»
Seguían muchas niñas con palmas y coronas representando las Santas de la Orden, una de ellas era la Santísima Virgen, entre dos que representaban a Santa Isabel, Reina de Hungría, y Sta. Angela Reina, de Bohemia: luego dos niños vestidos con los trajes de S. Cirilo, Patriarca de Alejandría y Tomás Valdense: llevaba este en la mano derecha una espada desnuda, y en la izquierda un broquel en que estaba pintada una Iglesia; sobre esta una imagen de la virgen y una cuarteta, y detrás de ellos dos como turcos significando a Nestorio y Wiclef, armados de alfanjes y arcos con los cuales disparaban flechas a las adargas de San Cirilo y Tomás Valdense, y un demonio con representación del pecado. – Los Franciscanos llevaban la cruz cuadrada a manera de ledanía, con 4 divisiones, en la 1ª de las cuales figuraba una mesa con dos filas de religiosos de todas órdenes y Escot defendiendo el mistero de la Concepción; en la 2ª el Beato Ramón Llull y Escot; en la 3ª el Doctor Francisco de Mayronio predicando al pueblo dicho misterio; y en la 4ª la aparición de la Virgen con el niño Jesús al Venerable Escot. Encima estaban Jesús crucificado y la Purísima, y en el remate la Trinidad, de donde salía un epígrafe que iba hasta la Virgen; debajo de esta las efigies de Ramón Llull y el sutil Escot, con lemas latinos alusivos al caso. – La parroquia de San Jaime llevaba 20 niños vestidos a la turca y seis soldados que iban como presos. – La de Sta. Cruz otros 50 niños vestidos de turcos, con arcos y flechas, que tiraban versos; un baile de cossis y 50 pescadores con San Pedro vestido de pontifical. – Los religiosos concurrentes fueron en número de 433, de ellos 120 con capa; los clérigos 346, de los cuales llevaban capa 121, y 24 bordones. – En el curso se construyeron varios altares: la compañía de Jesús puso el suyo en el arco de M° Oleza de Vinagrella; era muy rico y figuraba en él la Purísima, entre San Ignacio de Loyola y San Francisco Javier, muchas luces, cuadros y jeroglíficos en alabanza de la Virgen. Los Franciscanos en la plaza de la Purísima con 6 frailes de bulto, los dos primeros eran Llull y Escot; y así los otros conventos y parroquias. A lo último de la calle del Segell, delante de casa del boticario Botitxer, había un jardín con muchas flores y pajarillos que cantaban; [385] en el centro un hombre armado junto a un cañón, y al pasar S. Ilma. por delante salió un niño con una bandeja de plata y dos ramilletes que presentó al Obispo diciéndole:
«A ti noble Presidente,
Entre Príncipes Atlante,
Dominador fuerte y sabio,
Según tu nombre y fama.
Pues basta ser de Borjas
De tan ilustre prosapia,
Descendiente de los Reyes,
Digo de Reyes y Papas.
A ti, pues, gran Señor,
Me mandaron presentarte
Deste jardín las flores,
Que ansí suben de quilate.
Y aunque el presente es pequeño
Para ti, nuevo Alejandro,
La voluntat que se ofrece
Ten por cierto que es muy grande.»
– J. F. – G. T.
MAYO 27. – Llegaron al muelle 6 galeras de Malta, con grandes banderas; saludaron con tres tiros cada una, y contestó la tierra y el castillo de Bellver. – J. F.
AGOSTO 5. – Se publicó en la Seo un Jubileo plenísimo, del Papa Urbano VIII. – J. F.
– 19 – Fiestas de S. Pedro Nolasco. – Repique general y Tedeum entonado en la Merced por el Obispo y cabildo de la Seo. – En 7 y 13 de octubre otro repique, y el 14 salieron el cabildo y clero en procesión a la puerta de la Seo, y recibieron a los Religiosos de la Merced que llevaban la imagen de S. Pedro Nolasco; la cual se colocó en el altar mayor, y el Obispo celebró de pontifical. Por la tarde procesión general y se restituyó la imagen a su convento. – J. F.
SETIEMBRE 4. – Llegó al anochecer a Portopí en una galera genovesa, el nuevo Virrey Don Josef de Monpaón [Monpavón]: permaneció allí toda la noche; desembarcó a medio día del siguiente, y fue a jurar en la Seo, acompañado de los Jurados y muchos caballeros. – J. F.
DICIEMBRE 12. – Fue preso a la una de la noche un ermitaño natural de Selva, el cual había comprado un barco de pescar por 27 libras, y proyectaba escaparse a Berbería con tres moros; encontrósele cerca del Cap Enderrocat detenido por el mal tiempo, habiendo saltado a tierra los moros para hacer carne. – El 15 fue puesto en las cárceles de la Inquisición. – Jn. Br.
NOTA (1) No he podido resistir al deseo de dar a conocer los extravagantes versos que se continuan en el texto: a lo malos que ellos son, hay que añadir probablemente las múltiples equivocaciones y errores que han introducido los escribientes en las copias.