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1614

Álvaro Campaner y Fuertes, Cronicón Mayoricense. Año 1614

ENERO 10. – Rogativas pro navigantibus. Debían verificarse tambien por necesidad de lluvia [363] desde el día 16, pero como lloviera desde el 11 por la tarde, el 16 se cantó Tedeum general de gracias. – J. F.

FEBRERO 19. – Es ahorcado un hombre por llevar publicamente armas de fuego prohibidas. – Jn. Br.

– 26 – Rogativas pro navigantibus. – J. F.

MARZO 7 a 26. – Rogativas por necesidad de lluvia y pro navigantibus. – J. F.

ABRIL 7. – Volvieron a empezar las rogativas y duraron hasta el 27 de Mayo. – J. F.

– 20 – Después de haberse publicado un pregón el día anterior, 19 de Abril, mandando que al siguiente (domingo, 20) estuviesen en sus respectivas casas todos los cabezas de familia desde el medio día hasta la puesta del sol, so pena de multa de 10 lbs., se hizo un escrutinio o censo general de gente y armas a fin de averiguar las que había, por razon de las noticias que circulaban acerca de los considerables armamentos del Gran Turco. – J. P.

JUNIO 29. – La cosecha de trigos, granos y legumbres, aceite y otros frutos fue este año abundantísima. Los Jurados suplicaron al cabildo eclesiástico que tuviese a bien ordenar una solemne procesión, en acción de gracias a la Divina Providencia por los beneficios recibidos, y se resolvió celebrar esta fiesta el día de San Pedro (29 de Junio). El 28 se cantaron solemnísimas vísperas en la catedral, que estaba profusamente iluminada y adornada con damascos y tafetanes rojos y amarillos, asistiendo de pontifical el Obispo D. Fr. Simon Bauzá. Se pregonó la fiesta, de orden de los Jurados, a son de tambores y trompetas: engalanose la fachada consistorial con multitud de cuadros. Al día siguiente 29 fueron los Jurados al castillo a buscar al Virrey, precedidos por los tambores, pífano, timbales, las trompas de afuera, los ciegos con sus violas, y las trompetas, y entraron en la catedral mientras se estaban cantando las horas. Empezó luego el oficio en el que predicó el Obispo revestido de casulla y mitra: se disparó, al alzar, toda la artillería, y, despues de sumir, comulgaron el Virrey y todo el Magistrado. – El mismo día dio el Obispo comida a 113 pobres, en el jardin de su palacio, y después de estos entraron otros hasta el número de 300, a cada uno de los cuales se entregaron en la puerta 4 dineros de limosna. Más tarde comieron en el mismo palacio el Virrey, Regente y canónigos. – Despues de completas salió la procesión, que siguió el curso acostumbrado por la del Corpus; las calles del tránsito estuvieron en su mayor parte vistosamente adornadas con tapices, colgaduras de seda, espejos, cuadros, mirto, álamos y hasta cañas, y pequeños altares muy bien dispuestos. Concurrieron a la procesión los gremios con sus pendones, los conventos de religiosos y el clero parroquial y catedral, el colegio de la mercaduría con sus defenedors al frente, y la Universidad. Delante de los religiosos iba la cruz de cristal de la Seo con los ciriales; entre los gremios y las cruces se colocaron los tambores, timbales y tamboril, y cerraban la procesión una reliquia de San Pedro llevada en andas por cuatro sacerdotes con dalmáticas, y el Santísimo Sacramento, a cuya entrada en el templo volvió a disparar la plaza toda la artillería. – Además de las cruces, efigies, y emblemas peculiares de cada convento o parroquias, algunos de ellos cuajados materialmente de joyas y pedrerías, fueron de notar la imagen de Cristo resucitado llevada por los Mercedarios, con un racimo y una espiga en una mano y en la otra un cáliz, a cuyo pie se leia el siguiente mote:

«Si os quité la cosecha antaño,

doblada os la doy este año.»

Iban además las ledanias de los Carmelitas con trigo, olivo, uvas, legumbres etc., los bailes de cossis de las parroquias de Sta. Cruz, S. Miguel y S. Jaime; el águila blanca que llevó esta parroquia, de tamaño grandísimo, que batía las alas y abría el pico, del que salían volando diversos pajarillos, y el acompañamiento y alegorías de la de S. Miguel. Despues de los cossis marchaban escuadronados 125 hombres, precedidos por uno que llevaba la rodela y detrás de él el capitan con su jineta; al pasar por delante del altar mayor, donde se hallaba el Obispo, hizo tres reverencias al Smo. y otras a S. Ilma., le entregó un papel en verso latino y luego dio otro en castellano al Virrey. Marchaba en el primer escuadron la diosa Ceres y en cada uno de los otros, Baco, Minerva, Orión, las Pléyades, Neptuno y Eolo, todos presos, llevando sus insignias y corona el ángel que iba delante y las ofrecia al pie del altar. Era de espigas la corona de Ceres, de yedra y pámpanos la de Baco, de olivo la de Minerva, una nube de agua la de Orión, varias rayas de aguas olorosas las de las Pléyades, de hierbas marinas la de Neptuno, y un manojo de álamo y cañas la de Eolo, con una cadena que suponen los poetas le sirve para sujetar los vientos, en señal de que todas estas cosas, es decir, trigo, vino, aceite, aguas primeras y tardías, mar calma y vientos favorables [364] para llegar este año las naves que trajeron granos a la isla, todo se debió a la devoción del Smo. Sacramento, a quien se dedicó la fiesta, y no a los dioses falsos como se creía en la Antigüedad. – Hubo en la procesión 36 Mínimos, 28 Mercedarios, 40 Trinitarios, 46 Agustinos, 46 Carmelitas, 50 Franciscanos, 50 Dominicos, 56 Capellanes de San Nicolás, 30 de San Miguel, 36 de San Jaime, 42 de Sta. Cruz y 40 de Santa Eulalia, sumando los revestidos 118 dalmáticas, 148 casullas, y 146 capas. – J. F. – J. P.

SETIEMBRE 5. – Por descortesía y desacato al Regente y Doctores de la Audiencia, fue preso y puesto en la Torre del Ángel, con cadena y grillos, el Teniente de nuncio de la Inquisición, Diego de Ortega, a consecuencia de no haber querido este entregar cierto preso que tenía detenido, desatándose en denuestos contra los mencionados señores, fue recluso en la forma expresada. Por esta razón, el Inquisidor hizo tocar a entredicho, siendo excomulgados como participantes los Doctores y Regente, y anatematizados en la Catedral el 17 siguiente. – El 24 fue puesto Ortega en libertad bajo fianza de 300 ducados, y alzadas aquellas censuras hasta que S. M. resolviese lo conveniente acerca del caso. A pesar de este pacto, volvió el Inquisidor a excomulgar a los precitados Señores el día 10 o 11 de octubre, continuando algunos días la excomunión. En 18 y 19 se publicaron pregones Reales con la sentencia del Virrey privando de todas sus temporalidades al Inquisidor y desterrándole del Reino, atendido a que usurpaba la jurisdicción real, poniendo obstáculos a la administración de justicia: hízose el bando solemnemente por los lugares de costumbre con trompetas, tambores y timbales y todos los alguaciles y Caps de Guaita a caballo. En 22 se sobreseyó en los procedimientos, «interventu notabilium personarum» hasta que Su Majestad hubiese resuelto lo conveniente en este negocio. – J. P. – J. F.

SETIEMBRE 20. – Empezaron nuevamente las rogativas por necesidad de lluvias y siguieron hasta el mes de noviembre se cantó Tedeum en acción de gracias el día 16, habiendo llovido mucho y suspendídose las rogativas en 11, 12 y 13 del mismo mes. – J. F.

– La Real Pragmática del año anterior sobre el derecho del Segell de las telas, fue mal recibida por muchas personas seglares y especialmente por las que se consideraban exentas de su pago, en razón de franqueza o privilegio de su apellido. Creyeron también los eclesiásticos que los empeños del Reino no les obligaban a admitir la nueva Pragmática; y como a ejemplo de estos opusieran igual resistencia los demás exentos y caballeros de hábito, impedido en parte su cumplimiento, pronto quedó del todo sin efecto. – G. T.


Información relativa a don Pedro de Santacilia y Pax.

1614


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